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EL POLVO y LOS NOMBRES

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En medio de tanta incertidumbre política, de acuerdos, pactos y componendas, estamos los ciudadanos de lo mas preocupados por el devenir del país. Y así me encontraba este fin de semana, intentando encontrar un poco tranquilidad sentada en el sofá de casa. La televisión rugía y parece que me dirigí rápidamente a un ensayo que sobre el Quijote escribió Pedro Salinas y que había tenido la suerte de rescatar de un montón de libros viejos apilados en un puesto callejero. Pensé, y después de leerlo me ratifico aun mas, que lo que Salinas podía decirnos sobre el Quijote, iba a ser al menos especial, cómo desde su fina sensibilidad analiza este libro, joya sin duda de nuestra lengua.

De todo su pensamiento y análisis, basado en su honda admiración y gusto, recogí un montón de ideas que comparto y que parece que me invitan a una nueva lectura pausada de las andanzas de este hidalgo caballero y su fiel escudero. Volví a sentir que lo clásico, entre lo que sin duda está Salinas y su poética visión del mundo, se evade de lo comercial que acogota el mundo literario, con obras que al cabo de tres meses están ya desfasadas, y que cuando llegas a la mitad de su lectura, parece que como una pompa de jabón se deshinchan. Lo clásico es aquello que seguimos leyendo y sigue siendo de interés cinco siglos después, “ el clásico es eterno rayo de luz, y el curso de los tiempos le hace pasar a través de diversos prismas”. Aparece así la integridad como virtud frente a la vida que confusa y ajena se muestra. Un concepto que no es en absoluto radical ni excluyente. Frente a la novela , en la que podemos incluso citar obras maestras que son mas modernas que el Quijote, como Madame Bovary, Anna Karenina, en las que el lector se encuentra bajo la opinión determinada y radical del autor, aquí al leer sus líneas, Cervantes nos deja libertad de pensamiento, planteando el binomio Quijote- Sancho en un plano de absoluta discreción, en la línea de Proust o Virginia Woolf.

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Podemos admirar a un loco que no renegó de un mundo exterior al que no reconocía, y no tuvo nunca la tentación de quedarse en su casa a leer novelones. Tenía como dijo Unamuno, sed de vida auténtica y noble .O tal vez sentimos mas afinidad con esa sencillez del escudero mas famoso de la literatura, que en su sensatez estaba ciego a tantas cosas. Nos deja ahí como lectores, tratándonos con tanta libertad como es posible, abriendo el camino para una lectura personal del Quijote, que hace que, al transitar cada uno por su propio mundo, desde el salón de casa, la biblioteca del barrio, el asiento del bus, podamos hacer nuestra la historia, y viendo que compone todo de manera personal, “ la maravilla del Quijote es que Cervantes no nos dice en ninguna parte que don Quijote es bueno, ni que Sancho es malo. No, los pone a caminar y nos deja a nosotros en perfecta libertad de conciencia”. Nos ayuda para que estemos ejercitando esa prodigiosa capacidad de elegir y de preferir y de hacerlo desde nosotros mismos, nuestra libertad, viendo que en el fondo los dos protagonistas son como las dos cáscaras de un mismo plátano. Y aparece todo bañado por un termino que como luz hace brillar el prisma: la integridad.

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La belleza de la lectura de esta obra creo que relumbra aun mas a medida que avanzan los tiempos. Los cientos de personajes al reflejar personas reales de su época, se convierten en prototipos válidos, que nos hablan sin duda de nosotros, de nuestros vecinos, amigos, del camarero de abajo y del político que brama en la televisión. Son actuales, porque son reales y esto les quita el peso de la historia, los siglos pasados sobre los campos, ciudades, sobre las posadas, los caminos y molinos de aire. En el último ensayo, Salinas desde sus aulas universitarias, “ el polvo y los nombres”, nos lleva al capítulo XVIII , a esa nube donde el protagonista ve enfrentarse a dos huestes enemigas, que realmente crean los rebaños en su transitar por las llanuras. Una polvareda que le sirve para simbolizar la creación artística, que de palabras, descripciones y anécdotas nos hace habitar y tragar polvo muchas veces. Creemos que lo que vemos es la realidad, y esta es tan ficticia como la imaginación. El polvo lo tapa todo, todo lo hace tomar vida en esta manera quijotesca de vivir.

Coger un libro como el Quijote una tarde de domingo entrando por momentos en este universo tan imaginativo como real, es un regalo que como hispano parlantes tenemos, nos habla de nosotros, de lo que realmente somos y de las aspiraciones que mueven nuestra vida. Nubes recién nacidas de las patas de los rebaños creando un nuevo universo en la mirada, sabiendo que es posible, que cuanto mas nos conozcamos, mas vamos a poder construir un nuevo escenario. Y el mensaje de Cervantes en medio de toda esta incertidumbre que desde la política nos envuelve a todos como nube de polvo, es clara: seamos ante todo íntegros, y construyamos siempre desde nuestra verdad, desde nuestra propia y genuina manera de ser españoles del s. XXI.

 

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LOS REYES MAGOS.

LOS REYES AÚN MAS MAGOS ESTA NAVIDAD.

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Viajábamos en familia por media España en los días previos a la fiesta de los Reyes Magos, y disfrutábamos tanto del paisaje, lo variado de cada lugar, lo pintoresco de las vistas, los torreones sobre las colinas, los acantilados mirándose en el mar. La circulación cómoda y rápida por autovías que como cremalleras nos abren nuevos lugares en un tiempo record, nos hacía analizar el cambio en las infraestructuras del país sintiéndonos mas que viajeros que por horas corren por allí, como verdaderos propietarios, haciendo nuestras también aquellas vistas, campos de labor y poblaciones sobre las vaguadas. El tiempo ha pasado, y mientras las ciudades, sedimento a sedimento se elevan, no hay mas que ver cómo las casas antiguas se quedan hundidas en los nuevos pavimentos de las ciudades, y se atraviesan de infraestructuras ultramodernas, las noticias y la opinión en algunas partes del país parece que quieren volver a aquel lugar aislado , aquel que tras las nieves tenías que esperar meses para el deshielo. Volver a considerar que por vivir en un lugar, por haber nacido allí, por trabajar y criar allí a tus hijos, es sólo tuyo, y que lo mejor que te puede pasar es separarte de los demás, es, permítanme que dé mi opinión, volver a las cavernas, y además olvidar qué es la cultura y cómo nos une a todos de manera profunda.

Llega la fiesta de los Reyes Magos, y la cremallera esa que atraviesa el país parece que nace y nos une a todos, y como pueblo amarrado a su cultura, entendida esta de manera mucho mas amplia que la meramente académica, sino por usos, costumbres, y manifestaciones que definen a un español como tal. Reyes cargados de cartas, roscones cubiertos de azúcar y rellenos de sorpresas atraviesan como en autovías, el país entero. Así ponemos esta fiesta que tanto nos gusta a todos, no sólo porque remueve el recuerdo de nuestra infancia con nuestro papel activo en la ilusión de nuestros hijos, llena de un panorama puramente español, común y del que todos nos sentimos tan orgullosos. Cabalgatas de Reyes por todas partes, cartas entregadas a los carteros reales, los pajes entregando los regalos, las escaleras se tienden a las ventanas, las chimeneas explican el paso de sus majestades, y las bandejas de turrones la hospitalidad. Una tradición que arranca de nuestra propia historia , de la cultura católica y que aquí ha fraguado a lo largo de siglos. Los reyes son de oriente, aunque se debata en círculos académicos su relación con Tartessos y el sur de España. Y de allí siguieron una estrella para adorar a un pequeño Niño recién nacido y llevarle sus regalos. Y desde hace cientos de años, la explicación de este acontecimiento se quiso enseñar y sobre todo se quiso ayudar a vivir, mediante la representación teatral, en forma de Auto, como ya aparece en la biblioteca del cabildo de Toledo, en el s. XII. Y luego en forma de Cabalgata a partir del s. XIX. Se vivió desde siempre en primera persona allí dentro del Portal, recibiendo junto con el recién nacido, juguetes y regalos, componiendo e interpretando villancicos, tocando la zambomba y la pandereta.

Y desde entonces así lo sentimos, y no hay que ver mas que la oleada de noticias y opiniones que sobre las Cabalgatas se cuentan. Porque se vive y se sabe por cultura compartida, que lo que representamos, hacemos o dejamos de hacer, tiene un sentido, para algunos religioso, para otros festivo, familiar, comercial o representativo.

Que los reyes sean mujeres, es algo que creo que cambia todo de manera ridícula, y nos pone a todas nosotras en un lugar que no nos gusta, ni nos interesa. La igualdad, no está en estas cosas, y el respeto a los demás debe ser pieza angular de la convivencia. No se puede cambiar de un plumazo por unas ideas de una alcaldesa o de un grupo concreto, la cultura que todos compartimos, cultura que lo queramos o no, está trufada de religión católica y de creencias compartidas.

En el Auto de los Reyes Magos, así como en un precioso poema de Rubén Darío, cuyo aniversario de su muerte celebraremos en este año que comienza, se basan en esta actitud activa . Decía el anónimo autor toledano, que al entregarle oro, podían ir investigando como en una pista policial, si aquel niño era un rey acostumbrado a bañarse en él y relumbrar. Si era hombre la mirra , o si era un sacerdote el incienso de la liturgia, una pregunta que Rubén articula también en su poema, en una conversación coloquial “ Gaspar, Melchor y Baltasar, callaos./ Triunfa el amor y a su fiesta os convida./ ¡ Cristo resurge, hace la luz del caos/ y tiene la corona de la vida”.

Sin ocas, con reyes magos mujeres vestidas a la manera pirata, con trajes que mas que rememorar la historia común como los de Alcoy tan increíblemente acertados son disfraces de carnaval, la fiesta de los Reyes va a continuar , mostrando que a todos nos gusta y que enseñamos a nuestros hijos a hacer revivir su cultura. Las raíces de la historia que atraviesa el país donde viven y que a ellos y a todos nosotros nos aprietan un poco mas. Reflexionemos un poco sobre lo que compartimos, que el progreso y la modernidad vayan por ahí, ayudando a seguir construyendo como desde hace siglos, un país único y lleno de personalidad atravesado de cañadas y de vías de alta velocida