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La florista abulense María de los Ángeles Álvarez, especialista en arte floral y propietaria de Don Zoilo, fue la encargada de dirigir este martes por la tarde una experiencia singular consistente en unir el arte floral con el arte de la pintura. El palacio de Caprotti, concretamente una de sus salas de museo pictórico, fue el enclave elegido por esta creadora para su propuesta. La iniciativa museística y artística contó con unos aliados inigualables como son las flores naturales. «El lenguaje de las flores nos hará bucear de manera muy personal» por el cuadro de Caprotti elegido para esta ocasión. Es la propia organizadora de la experiencia quien se encarga de la elección del lienzo uno por cada mes de aquí hasta junio , y, a partir de ahí «vamos a disfrutar de él, a impregnarnos de los colores y las texturas, de las figuras…». Tras un ejercicio de contemplación, la veintena de personas que participó en esta actividad, vio cómo María de los Ángeles iba traduciendo todo eso en un diseño floral apropiado para poder «tener una experiencia artística y museológica diferentes». La intención era conseguir la implicación del espectador y una mirada interactiva hacia el cuadro seleccionado a través de flores de temporada.
El lienzo elegido para esta ocasión era ‘La huida por tierras de Castilla’, que Caprotti pinto un año después de su llegada a Ávila (1916). Este cuadro «viene a simbolizar de manera bella y profunda el alma castellana», afirmaba esta profesional y creadora de belleza. Unía diferentes artes, por lo tanto, a la hora de llevar a cabo este taller en el que la dificultad radicaba en conseguir a través de las flores el mismo deseo de comunicación que sintió el autor del cuadro de referencia. «Primero tiene que haber ese deseo de comunicar» y, no hay más que elegir el vehículo que bien puede ser la pintura, la poesía, la música o el arte floral, como era este caso, una manifestación artística «llena de potencia». Porque María de los Ángeles cree en la interacción de las artes y así lo dejó patente en esta primera entrega de su proyecto.
Tulipanes, narcisos, y otras flores de temporada en tonos naranjas, amarillos… fueron las elegidas en esta ocasión porque según la florista «son las flores que reflejan lo que él quiso transmitir en su obra». La próxima cita será con otro cuadro de Gui