Y el aire al soplar…

 

A veces la vida nos regala momentos para que los guardemos en un rincón del interior, y los hace inolvidables. El pasado martes la presentación de mi libro de poemas  “ Y el aire al soplar”fue uno de ellos.

La tarea solitaria del escritor en la biblioteca, el salón, el parque detrás de cada palabra y sus sombras, se hace fiesta al compartir los versos con los demás, al ver la cara de los lectores de sus palabras. Las recitaciones de poemas son los días de fiesta de los poetas.

Agradezco tanto a todos los que me acompañan con su lectura en este paseo por la naturaleza que es este libro. Un trabajo lleno de contemplación y diálogo con ella, como fuente de estabilidad personal, de ternura y de paz frente a los problemas, dolores, inseguridades que rodean nuestra vida.

Cuando nos lanzamos por ahí dejando que la que comience a hablar y a decirnos cosas sea ella, vamos  transitando por la senda de la contemplación, ya no creamos nada jugando con la palabra, son los versos los que nos vienen a la boca y al papel como traductores de todo lo vivido en un proceso de recreación.

Dónde se encuentran las palabras, cuál es el proceso de la creación, qué es lo que ocurre cuando de repente ves delante de ti nuevas ideas, matices, sensaciones, colores y formas y vas con tu pluma fijándolas en el papel.

El comienzo de todo esto tiene un tiempo que hay que rescatar, el del silencio. No como lugar de vacío sino como “gota, envolviendo como en pañales cada momento, cada razón”. El silencio fija lo vivido y deja que lo podamos contemplar como si de una gota llena de luces y colores al sol. Abre nuevos lugares que teniéndolos ya, no los habíamos habitado, los mundos interiores.

Todo esto se articula alrededor de un verbo que lo engloba todo, el de dialogar. Lo que está fuera con toda su belleza, rotundidad, rotura, suavidad, comienza a ser nuestro interlocutor, la aquilea del borde polvoriento de un camino, las hojas en esqueleto vencidas sobre el arroyo, el envés terciopelo de una corteza llena de musgos. En un dialogo de naturaleza amorosa, al modo de los que nos cuenta nuestro paisano Juan de la Cruz en su Cantico Espiritualque realmente él llamó Coloquio de amor. Ya lo que hay fuera no me es ajeno porque comienzo a sentir que es mío, regalo, vida y amor.

Esta visión de lo natural va mas allá de los postulados ecologistas clásicos, y abre nuevos caminos alrededor de su potencia en nuestro bienestar personal. No sólo hay que conservar los bosques, los acantilados rocosos, los caminos que van serpenteando por los valles, hay que comenzar a tomar posesión de todo como parte de nuestro patrimonio personal e interior. Y esto se consigue poniéndonos las zapatillas y comenzando a pasear por ahí. Esta actitud de dialogo sanador y de recreación como regalo de la vida en la naturaleza es algo que otras culturas como las orientales tienen mas desarrollado que nosotros. Es la actitud del maestro de haiku que va asombrándose de ver que lo que vive en su interior se ve reflejado en cada hoja, mata que mira el lago, cigüeña que pasa racheando el vuelo sobre él.

El trabajo del poeta comienza así, y la búsqueda de la palabra exacta continua a ese ritmo, depurando la expresión para hacerla mas limpia, sencilla y transparente. Para dejarla todo su sonar y decir, para abrir la posibilidad de que explote dentro de cada lector cuando abre con su lectura pausada el libro.

La música, la pintura, el arte floral y las palabras se juntan en este mismo cauce expresivo, siendo llaves de conocimiento de la belleza oculta de las cosas y formas de expresión de la bello. La pausada música de la citara salterio que como instrumento para la meditación y la alabanza arranca desde la Antigüedad para dar la mano al hombre de hoy necesitado de momentos de contemplación y de dicha interior.

La vida se compone también de todo esto, y es la tarea de los poetas desenmarañar, abrir, morder, rasgar cada palabra para dar el sentido vital que necesitamos.

El martes sentí que mis palabras iban volando por ahí, como los vilanos de los Dientes de león, y me sentí muy agradecida a ese viento que soplando sobre la vida la llena de naturaleza y de amor. Y el aire al soplar.

Articulo publicado el 4 de mayo de 2019 en el Diario de Ávila

 

Al levantar los rios

los enredaste

en el cielo.

 

Las algas 

se confundían

con las estrellas,

y todo el reflejo

de la luz sobre el agua

se hizo nube.

 

Y paseaban sobre mi

que miraba

su fuga

en su ascender

entre los árboles.

El martes 30 de abril se presentó en el Episcopio de Ávila mi poemario » y el aire al soplar» con un auditorio lleno de lectores, amigos, mi familia, poetas de la ciudad, compañeros de trabajo, empresa.

La lectura de los poemas es un momento muy especial para un poeta, cuando se encuentra de frente a sus lectores y deja a sus palabras volar por ahí, ellas avanzan creando nuevos mundo por dentro de cada lector que a ellas se acerca en una lectura pausada.

La presentación del acto y de mi obra la realizó Javier Sancho Fermin amigo y gran conocedor de mi obra, experto en mistica y director de la Universidad de la Mística de Ávila. También estaban en el acto la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Ávila Sonsoles Sanchez-Reyes que es una persona culta y muy cercana a todo los relacionado con la poesía y la expresión escrita , a la que doy las gracias por su apoyo para que este acto saliera  adelante.

Mi editora Alicia Arés hizo una reseña poética del trabajo con gran precisión  y conocimiento de mi obra, y a la que doy las gracias por esta edición tan cuidada de mi poemario.

La lectura de los poemas se vio acompañada por la citara salterio interpretada por Margarida Barbal, experta citarista y soprano, que compuso una música para los poema.

Doy las gracias a todos los que nos acompañasteis. Una velada inolvidable

 

 

SIN APARTAR UN PUNTO EL PENSAMIENTO

No hay mejor manera para celebrar el día de la mujer que conociendo a algunas que nos impresionan por su vida y pensamiento. En medio de muchas que podríamos elegir, me decido por una mujer muy especial cuya trayectoria y personalidad son impactantes, María Salazar.

Su vida como monja carmelita descalza, dejando a un lado los lujos y deleites de la pequeña corte de Doña Luisa de la Cerda en Toledo, arranca cuando apareció en el palacio nuestra Santa Teresa de Jesús. Cuando llegó y con su actitud cercana, amigable, muy recogida y orante, impresionó a la joven de unos 14 años que comenzaba a disfrutar de su belleza y de las relaciones sociales. Era Teresa una persona que rompía los moldes de lo que se esperaba de ella y creo que en muchas cosas sigue siendo así. Puso como actitud algo que tiene que ver con el verbo relacionarse y con la palabra mágica amistad. Ambas cosas ponen en marcha ese reino en la tierra. Amistad con Aquel que nos ama, desarrollando una actitud de conversación, atención y amor con los demás.

Ella misma nos cuenta, en su obra más reconocida El Libro de las Recreaciones,escrito de manera dialogada, al estilo y manera de ser de Teresa, con cercanía y suavidad, qué fue lo que la llevó a entrar en el camino que cambió su existencia:  la oración. María como fiel discípula de la Santa se hizo luego maestra de sus hermanas como leemos en Instrucción de novicias al modo de Camino de Perfección.

Fue y así podemos verla cuando leemos sus textos, una elegante poeta, mística profunda, muy culta ya que hablaba varias lenguas entre ellas el francés que le sirvió para plantear los primeros pasos de la fundación teresiana en el país vecino.  Una gran conocedora de la Biblia, estudiando con detenimiento el Antiguo Testamento. Sabía y leía en latín, podía por tanto rezar las Horas de cada día conociendo y haciendo suyas las palabras de cada salmo. Sus poesías son tan bellas y cuidadas, mostrándonos algo que ya la Santa decía de ella, que era muy culta e instruida. El investigador Carlos Ros llega a pensar que alguna de las poesías que creemos que son de Teresa podrían ser de María.

Cuando María conoció a la Santa, ésta ya estaba decidida a fundar el nuevo convento de San José en Ávila. Fue a Toledo a consolar a doña Luisa que se había quedado viuda. Pero no fue hasta la segunda visita de Teresa en 1570 cuando se decidió a vestir el habito del Carmelo descalzo, para entrar y profesar en Malagón, con el nombre de María de San José, tenía 27 años. Entraba en la orden recién fundada una hija muy querida de nuestra Santa, destinataria de muchas cartas, y la que quiso que fuera su sucesora. La fundadora de Carmelos, como el de Sevilla.

Me impresiona María de San José por su lealtad hacia Teresa y los fundamentos de la nueva orden que fundó. Asumió desde el principio esta actitud de la amistad profunda, ese “andar en verdad”, avanzando por caminos muy duros, de descredito, falsas acusaciones, incluso la prisión por nueve meses dentro del convento que ella misma fundó en Lisboa. Se quedó ciega y salió de allí muy enferma.  Y todo por defender la obra espiritual de nuestra Santa, el predicamento de libertad, suavidad y trato de amistad y ser leal a esto siendo mujer, en el camino de Teresa. Todo lo que consiguió nuestra Santa, fundando una nueva orden reformando no solo a monjas sino a frailes, quería ser amortiguado en una visión de la sociedad y de la espiritualidad realmente machista después de la muerte de Teresa. Y María de San José, Ana de Jesús, San Juan de la Cruz y el padre espiritual de Teresa, Jerónimo Gracián defendieron con todo su ser y su vida el legado de la Santa, y sufrieron así persecuciones, cárcel e incluso fueron expulsados de la orden como ocurrió con Gracián.

María en todo este durísimo trance que vivió, estuvo fuertemente atada a la oración, allí encontraba su asiento, “Si siempre en ti pensase el alma mía, sin apartar un punto el pensamiento”esto la empujó a sobrevivir a tanta noche y crueldad.

Sobrecoge leer sus cosas y ver cómo ella llevaba su vida con tanta paz, así lo veo en su Carta de una pobre y presa descalza escrita un viernes Santo de 1593 en la prisión de Lisboa.

Cuando leemos las cosas de Teresa en pleno siglo XXI y nos sorprenden por su actualidad, la defensa de cada ser y el papel de las mujeres dentro de la espiritualidad, la libertad como pilar de la vida reformada, la amistad y el amor de unos con otros, podemos hacer este otro análisis que nos dejará aturdidos. Lo que era y cómo se veía en pleno s. XVI. Una mujer, una monja, reformando hombres y mujeres, diciendo todo esto desde la más rotunda libertad y construyendo un nuevo camino espiritual y de vida. Ella pudo sortear los problemas con la Inquisición, pero mucho más dolor y sufrimiento vivieron en su propia carne sus hijas e hijos que seguían con todo este nuevo predicamento, a los que la vida les exigía mucho valor y sobre todo mucha fe.

Realmente María no pudo  ni quiso apartar un punto su pensamiento.

Articulo publicado en el Diario de Ávila, 7 de marzo, 2019

 

 

 

 

 

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Poder dejar a una flor silvestre, un piorno, todo su potencial de belleza y energía libre puede llegar a provocar algo tan increíblemente como el Festival del Piorno en Flor de la Sierra de Ávila.

Pueblos decorados, y vecinos cada año mas orgullosos de tanta belleza natural, promoviendo entre ellos trabajos comunales y de decoración transformando los pueblos y arrancando la fiesta, el encuentro y la sensación de pertenencia a un colectivo afortunado. Esto es muy importante en un entorno rural muy desfavorecido, donde cada vez hay mayor número de casa cerradas y pueblos abandonados.

EL Festival ha puesto en marcha una Campaña que ha denominado » Aoadrina en piorno», y con una pequeña aportación podemos ayudar a todo este festival tan impresionante y bello.

https://www.verkami.com/projects/20227-festival-del-piorno-en-flor-contra-la-despoblacion

 

Ya está en el aire la página de la Casa de la Poesía en Facebook para poder compartir y estar en contacto. Así podremos compartir nuestras poesías, reflexiones, propuestas de lecturas, agenda, actividades relacionadas con la poesía. Una nueva iniciativa que se gesta dentro de ls Universidad de la Mistica, CITeS.

 

 

Una de las cosas que mas sorprende de nuestra Santa es su espontaneidad. Era de esas personas que rápidamente decían lo que sentían, como una especie de grifo abierto de si misma. Un día de 1576, un 13 de diciembre, mandaba desde Sevilla a Toledo una carta a su padre del alma, fr. Jerónimo Gracián. Y nada mas comenzar lanza así este chorro de agua: !Oh ,qué buen día he tenido hoy, que me ha enviado el padre Mariano todas las cartas de vuestra paternidad!

Y hago mío este entusiasmo en mi caso por ella, por Teresa, por tener noticias suyas. “ha tenido mucha caridad en decirme la sustancia de las cosas que pasan. Estamos muy grandes amigos”.

Y es que vivimos en un gran día con Teresa, ahora que pasan los actos y festejos y nos quedamos solos con ella, leyendo sus cosas y nos impresionamos a cada poco con su actualidad.  Para mi lo mas sorprendente de su mensaje es su visión del hombre y cómo nos explica todo esto a base de imágenes tan bellas que tienen un valor que va mas allá de lo estético y aterrizan en la dinámica de la propia vida.

Dice Teresa que el hombre es un jardín y a mi con esta imagen ya me tiene ganada. Así me voy viendo con pozo, huerto, paraíso. Mi alma de jardinera se siente a gusto, siempre he creído que los hombres por dentro tenemos que ir trabajando mucho, para sencillamente sacar lo mejor de nosotros mismos. Para Teresa somos un campo abierto de posibilidades. No un hombre, sino todos hombres tenemos este interior, pese a nuestra vida, actitud y obras. El cultivo del alma en Teresa es abrirse a aceptar y recibir al otro, a los demás mediante la amistad, en un esfuerzo humano de cooperación. Una aventura, un nuevo reto que nace cada día en los demás, pero, y esto impresiona aún mas, Teresa ve todo como un regalo, un “don”,mas que en una conquista personal en la que nos empeñemos. Así esa preciosa expresión de dejarse hacer.

Para Teresa cada hombre es también un castillo, una Ávila amurallada por dentro. Una fortaleza habitada por un Huésped misterioso que nos habita y que hace que el cielo que vemos azul sobre las almenas, comience a estar en nuestra vida cotidiana, ese cielo en la tierra.Es un castillo interior, que a pesar de todos su tropiezos y deslealtades es capaz del Dios que lo habita, de ese Dios de las Caballerias, “ jamás nos acabamos de conocer sino conocemos a Dios”.Aparece así Teresa conectada de manera profunda con el hombre de hoy en día que gasta su dinero en libros de autoayuda, que busca un sentido a su vida, que sondea la espiritualidad de las religiones en busca de si mismo. Pero Teresa lo tiene claro, tenemos ese castillo y lamentablemente está casi siempre en guerra civil. ¡Y tenemos que aprender a vivir en las trincheras muchas veces! Es un lugar tan variado y con tantos matices como los lados de las pirámides de un diamante puesto a la luz, con tantas moradas y habitaciones donde vivir. Un castillo de cristal, donde se une la claridad y el misterio, la conciencia transparente, el reflejo del mundo, la huella de Dios en medio de cada uno.

El hombre de Teresa es también un gusano, pero no como algo asqueroso sino como un ser en transformación, porque vive bajo el calor de la gracia santificante. Se nos habla en sus escritos de muerte y de destrucción, pero también de vida y de hombre nuevo. La mariposica que nace tiene alas, inocencia, mansedumbre, belleza y libertad para poder ir sobre el mundo, atravesando barrancos, motines, noches y mares.

El hombre, todo hombre es para Teresa un amigo intimo. Su vivencia de la amistad empujó su vida y esto fue forjando su pensamiento y su reforma. Somos hombres porque tenemos la capacidad de dialogar, somos amigos porque ponemos esto en marcha a cada poco. Una amistad que requiere de intimidad, mas allá de las redes sociales, buscamos el roce, el cariño y la caricia de verdad. Sin esta intimidad, no hay crecimiento personal. Ella que reforzó la clausura haciéndola mucho mas robusta, es la persona que mas defiende la amistad y la ternura como motores del crecimiento personal. Queriéndonos en lo que somos, respetando nuestra vida y decisión. El Amigo de Teresa, en el que mirarnos, como ese ser íntimo que nos da la vida con su confianza en nosotros, que nos conoce y nos respeta. Nos abre por dentro para completarnos en verdad, liberando la ansiedad y construyendo nuestro interior en el suelo de la paz, en un deseo profundo de transcendencia.

Esta amistad es un regalo, toda amistad verdadera lo es, buscando al otro, dando siempre el primer paso, acercándonos de corazón.

Puedo así terminar con las mismas palabras de la carta a Gracián: Estamos muy grandes amigos, y me encanta recibir vuestros mails, saber de vosotros, buscar el lugar, quedar e ir así avanzando por la vida, en esta suerte de vivir en la ciudad, en el castillo. ¡Oh, qué buen día he tenido hoy, Teresa de Jesús!

En verano con los preciosos poemas de Pedros Salinas en el campo

PARA VIVIR no quiero

islas, palacios, torres

!qué alegria vivir en los pronombres!

Quitate ya los trajes

las señas, los retratos;

yo no te quiero asi

disfrazada de otra.

hija siempre de algo

te quiero pura, libre,

irreductible, tú.

 

Sé que cuando te llame

entre todas las gentes del mundo,

sólo tú eres tú.

Y cuando me preguntes

quien es el que te llama,

el que te quiere suya,

enterrará los nombres

los rótulos, la história.

 

Iré rompiendo todo

lo que encima me echaron

antes de nacer.

Y vuelvo ya al anónimo eterno

de la piedra, del mundo,

te diré:

” Yo te quiero, soy yo”

Pedro Salinas

Cuando elegimos los libros que vamos a  leer en las vacaciones no somos conscientes del profundo influjo que algunos de ellos pueden hacernos, sobre todo cuando los leemos en lugares llenos de naturaleza, de silencio de bosque, en medio de la paz familiar, de las tertulias de las noches del verano.

Las poesías completas de Pedro Salinas llevaban mucho tiempo mirándome desde su lugar en la biblioteca de casa, y yo esperaba el momento adecuado  para sumergirme en sus versos tan llenos de belleza y de lirismo. El mismo título del poemario “ la voz a ti debida” define mi actitud ante estas vacaciones. Desde hace un tiempo siento que muchas de las cosas, la naturaleza, la familia, los amigos, la vida en general que me rodea está pronunciada  por otra boca que no es la mía, y que ahí está sin duda esa voz que va cantando todo, que va contándome tantas cosas, con la que descanso y disfruto.

Al comenzar  a leer este poema creí que estaba escribiendo esa voz íntima todo esto sólo para mi, cómo disfrute, como un regalo del verano. El íntimo diálogo se intentificó, como cosido en dos pronombres, las ramas de los geranios silvestres de la reguera que lo cierran todo. Tú y yo.

Desde entonces avanzo con todo esto en mi interior, viendo la vida enmarcada entre estos dos pronombres del verano. Sintiendo que todo, la familia, los amigos, la vida, la naturaleza desplomándose en chorros sobre las rocas, el suave vientecillo que entre los pinos serpentea, las mentas masajeando con su olor los pies, está dentro de ese pronombre que te engloba. Tu, que estás tan dentro, que sólo en mi interior te puedo encontrar, cuando en días de calma y de largos silencios, dejo que todo cese, levanto el pie del acelerador de mi existencia y dejo que sea tu voz la que comience a pronunciar todas las cosas.

Y el aprendizaje de todo es tan grande, siento que mucho mas que todas las horas de estudio, miles de momentos de meditación. Una enseñanza profunda en la que la voz que mueve mi vida, que me empuja a levantarme, a buscar un rincón tranquilo sobre la pradera, a conocer nuevas personas, a compartir aire, vida y esperanza,  siento que está sólo en ti,  a ti está debida.

Esto me deja en otro sitio, un lugar lleno de niebla hasta que sale el sol, un camino del que no sé su trayecto, una vasija de aire y barro que está construyendo un ceramista que vive en un lugar tan lejano como íntimo, Tú.

La poesía que nace del corazón, de los vericuetos por donde se mete, de cada pliegue de arrugas y del suave pálpito de la emoción, tiene todo este cargamento de luz y de verdad, como este increíble poemario de Salinas. Un lugar que es una casa anclada en su corazón, en forma de palabras, de versos que riman, cantarines hasta el infinito. Y siento que quiero vivir ahí también, que la poesía nos permite avanzar por lugares tan bellos como estos.

Quería compartir con todos mi experiencia de verano, y dar las gracias a esa Voz  que sobre la atalaya de la palabra Tu , habita en mi corazón.  Un Tu que de repente ha mirado a este yo, que deambulan por la vida, serpenteando. Que me quiere así, no mas ni menos de lo que soy, libre ante todo, con un largo vestido de aire, y una cola espumosa de gotas que el agua al caer suelta.

Tu y yo, realmente siento que el mundo hoy se reduce y vive en esta íntima y a la vez increíblemente extensa relación que abarca toda mi vida.

 

 

Estaba hace unos días tocando en el jardín de casa mi nueva citara salterio. Desde que la tengo y he comenzado a tocar con ella he encontrado un vehículo precioso para meditar, para dar las gracias cada dia. El rezo de la Horas que hasta hace poco no sabía ni qué era, me encanta, porque parece que pone en mi boca palabras mientras va serenando mi espíritu al ritmo de la melodia.

Ponerte así con una citara en un jardín tiene a veces consecuencias, un pajarito desde alguna rama cerca de mi comenzó a cantar, al hacer unos solos tan preciosos, a seguirme y yo a él. Nos íbamos cediendo la palabra y la música fluía  como si los dos leyéramos en la misma  partitura.

Y senti que salía de mis propios pensamientos que muchas veces están encadenados en mi interior. Se ligan unos a otros de tal manera que crean como una verdadera coraza por dentro de nosotros. Nos sentimos comprimidos, abocados a estar bajo su presión. Se siente nuestra libertad aprisionada. Es así complicado saber qué hacer, como quitarnos esa armadura tan pesada para comenzar a vagar por la vida , a volar por dentro, a ser ligeros y libres.

Los pensamientos van encadenándose a medida que nos vamos haciendo mayores, y cuando están fuertes, muy trabados son muy peligrosos, muy dañinos.  Un pensamiento tiene debajo una vivencia, una emoción que ha sido repensada, digerida, vuelta a un plano más de raciocinio. Así cuando  el proceso se completa, consideramos que todo eso razonado es verdad, y unos a otros los pensamientos se arman. El problema comienza cuando esto lo consideramos verdad pura, y comenzamos a dejarla por ahí reinar. Nos lo creemos,vamos por su camino y todo esto nos guia.

Frente a este entramado de pensamientos cabe poco que hacer por nuestros propios medios y en muchos casos se van conviertiendo en piedras tan pesadas que toda onda de libertad en ella queda escrita y subyugada como los círculos que deja el agua cuando en él se va cayendo una piedra, va cayendo nuestro ser, nuestro intelecto y corazón.

Este proceso se acentúa con los años. Los niños tiene con su actitud una tendencia a liberarse de manera sencilla y natural. Los niños saben desde pequeños lo que significa el verbo confiar. Y con esta actitud pueden avanzar tranquilos y felices a lo largo de sus días.  Ahora siento que por ahí debe estar la medicina espiritual para poder quitarnos la armadura que n0s asfixia, en la confianza.

Estaba intentando expresar todo este entramado mundo interior con flores. Usando su poder sobre mi, sabiendo que la naturaleza es mi verdadera maestra. Vi que si dejaba a un pensamiento seguir solo su camino dentro de mi, tendía a curvar su planeamiento y a cerrase. Cogí unas flores de azaleas del color más rosa que había visto en días, y supe que en ese color me quería sumergir a ver qué veía. El disfrute con el chapuzón en sus pétalos fue tal que cuando me di cuenta estaba poniendo sobre la mesa un grupito de flores en forma circular. nada podía haber ahí fuera más increíblemente suave, tierno y bello que todo lo que sentía en este baño de color.

Y pensé, un poco en cómo continuar, cómo dejar también que otras flores, hojitas, ramas, brotes, aromáticas formarán parte de este baño, abriendo el pensamiento que se cerraba. Volví en un momento al ruiseñor y a su canto libre, sobre la tarde, sin partituras y cómo fui capaz de seguirle y de ir esquiando tras su canto con las yemas de mis dedos sobre la citara. De manera intuitiva por primera ver en mucho tiempo fui cogiendo flores y materiales vegetales dejando que uno me llevara a otro sin más cuestiones que la intuición. Y cuando había cogido flores de bugavillas, calibrachoas, ramitas de mentas, flores de lavanda, ramitas de acer palmatus, flores de cebollinos,  cabezas como bolas de gallardas y bayas negras de durillos, todo ello sobre la mesa comenzó a moverse. Vi la armonia, el color tan rico y sugerente que entre todo había creado, las formas que se dibujaban, la preciosa paleta cromática  libre y sin normas que había nacido allí.

Al llegar a casa en medio del sopor de agosto, con todo esto en mi interior y con un puñado de fotos del teléfono, me acordé de un poeta al que leo muchas veces cuando ando en batallas interiores con la libertad. A Federico García Lorca en su conjunto de poemas póstumos recogidos con el nombre “ Sonetos del amor oscuro”. En un momento donde la libertad interior estaba tan atacada,en  la política,  en todo lo vital,en lo religioso, en la sexualiado, estos sonetos son una bocanada de aire fresco. Tan bellos en su forma que muchos investigadores los comparan con los de Shakespeare, con el mismo San Juan De la Cruz. Hablan de amor y de su dolor, de las heridas y las alas, de la búsqueda de lo eterno de la vida y el combate interior que nos lleva muchas veces a agotarnos y sufrir.  Vamos aprendiendo cada día a dejar a los demás, a nuestros amantes, amigos, a la naturaleza, a la vida en cada palmo que nos hablen, que nos manden largas cartas llenas de amor que nos liberen de tanto corsé vital.

El poeta pide a su amor que le escriba

 

Amor de mis entrañas, viva muerte

En vano espero tu palabra escrita

Y pienso, con la flor que se marchita

Que si vivo sin mi quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte

Ni conoce la sombra ni la evita

Corazón interior no necesita

La miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas

Tigre y paloma sobre tu cintura

En duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura,

O déjame vivir en mi serena

Noche del alma siempre oscura.

Federico García Lorca

Siento que todo está ahí en la mesa del invernadero, flores, pensamientos que se van liberando, el canto del ruiseñor, mis yemas doloridas sobre la citara, los poemas de Federico, San Juan y lo eterno. Y cómo música de fondo oigo una palabra que se va desdoblando, erigiendo, floreciendo: confianza. Para volver a ser como niños, para volver a mamar todo aquello que la vida nos regala y que no somos capaces de disfrutarlo.

Feliz verano a todos amigos, os dejo este vídeo que he hecho con todo como un pequeño regalo para todos. Me impresiona muchos vuestra presencia en esta casa, en esta página y en todo lo que me transmitís cada día.

 

 

 

 

 

PALACIO DE SOFRAGA

 

 

En la tarde del pasado lunes 25 de junio recordábamos en el Palacio de Sofraga la inauguración en 1479 de un beaterio dedicado a La Encarnación que fue la semilla del actual Monasterio carmelita.

La historia de su fundadora parece recién salida de uno de los libros de caballería que tanto le gustaban a nuestra Santa. Y la repercusión de ese acto de encerramiento dentro de casa para orar por los demás y entregar la vida por amor, ha tenido repercusiones muy grandes en la figura de Santa Teresa de Jesús y de toda la familia del Carmelo descalzo.

Buceando un poco todo esto a partir de los documentos y el estudio exhaustivo del anterior capellán de La Encarnación, el p. Nicolás González, me he encontrado de cara con Dª Elvira González de Medina, una mujer que vivía en el palacio que en el s. XV había en donde ahora está el Palacio de Sofraga. Aquel otro palacio se le conocía como el de Villaviciosa, y era propiedad de una de las familias más influyentes de la sociedad del momento, los Águila. Suyo también es el castillo que lleva ese nombre y que está a los pies del castro vetton de Ulaca.

Una mujer valiente que quiso poner su vida en unas coordenadas más hondas y retirarse del bullicio de la ciudad, con un grupo de amigas y parte de su servicio. Apartarse y encerrarse para orar. Al principio solo eran tres, Elvira González de Medina, Juana Núñez y María Verdugo, llegando en menos de un siglo a ser más de 180 monjas, ya en la Encarnación. Pasando de beatas a monjas por la activa acción de Doña Beatriz Guiera.

Elvira aparece en la documentación como mujer soltera, cohabitando con un arcediano de la catedral, en un momento en el que un niño de ocho años podía ser clérigo y muchos de ellos, como este Dº Nuño González del Águila, enterrado en la capilla de San Pedro de la catedral en un precioso sepulcro de alabastro, no llegó nunca a ser presbítero.

De su cohabitación nacieron dos hijos y seis hijas, una familia numerosa que supuso para su madre muchos quebraderos de cabeza y disgustos. Su hijo Dº Diego del Águila pleiteó con su madre quitándole sus propiedades, más de un millón de maravedíes, los pueblos de Baterna, Velascomartín, Niharra, Albornos, y Velamuñoz. También perdió sus joyas, su esclava y sus ganados. El dictamen ya en 1463 vino de la mano de los Reyes Católicos, dando la razón a la madre.

Seguro que nuestra Santa conocía el origen del convento al que ella entró con veinte años, y estaría muy orgullosa de ser descendiente de esta mujer, que aparece retratada por la vida como una verdadera Magdalena, santa preferida por Teresa.  Elvira Es abuela de la Santa al ser la madre de María del Águila, que a su vez lo fue de Doña Inés de Cepeda, esposa de Don Juan Sanchez, abuelos de Teresa por vía paterna, por su padre Don Alonso. El mismo abuelo Juan que tuvo que salir huyendo de la Inquisición de Toledo y empleó su capital en emparentarse con una familia cristiana sin ninguna mancha en su genealogía.

Teresa estaría muy orgullosa de ella, de cómo había plantado cara a las habladurías de una ciudad que la ponía en entredicho. Murmuraban de su relación con Dº Nuño, y sobre todo no se creían su conversión y las causas de su encerramiento, en un palacio que se ubicaba en una de las calles más concurridas y ruidosas de la ciudad.
De la puerta de San Vicente al Mercado Chico, se podía andar entre casas nobiliarias, pasando por una sinagoga llamada del Lomo, un horno comunal para el pan y pescaderías al fondo.

Pero Elvira, como Teresa siguió adelante en lo que en palabras teresianas es el camino de la oración, buscando siempre poner su confianza en quien las había salvado del precipicio de su vida, de todos los mares y batallas interiores.

Mujeres valientes que constituyen ese cordón de vida de generación a generación transformando muchas de ellas la existencia suya y de mucha gente de manera oculta en la mayoría de los casos.

Al conocer a Elvira, al saber de sus otras hijas como Catalina, Beatriz Guiera, la misma Teresa, vamos poniéndolas en la vida y dándolas la palabra.

Elvira se dirigió al Papa en un preciosos escrito contándole su verdad: “meditaba en la hora de la muerte, deseaba adquirir en el cielo tesoros imperecederos por el precio de unos bienes caducos y temporales y apartar muchas almas de las seducciones mortíferas del mundo, presentándoles el atractivo y la consecución de unos bienes inmortales”

Bienes inmortales que se suman a los que Teresa y Juan nos legan. Al pasar por este palacio haremos un guiño a Elvira, conociendo su historia que es la nuestra también como abulenses.
Me impresiona recordar que allí estuvieron las cocheras de nuestra empresa, y ver a mis antepasados trabajando por allí. Parece que la historia de Teresa y su familia nos llega a tocar en la mano y a abrir el corazón.
Bienes inmortales, el patrimonio vivo de la ciudad.

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HORIZONTES Y PAISAJES VIENEN A VERNOS

 

Cuando paseas por muchas ciudades españolas y vas recorriendo los parques públicos y las zonas ajardinadas, sientes que casi todos son iguales. Los mismos árboles, las plazas llenas de pavimentos, y las plantas de temporada que se sustituyen por plástico verde en épocas de ayuno presupuestario. Nos encontramos palmeras al lado de una muralla centenaria, y poco a poco todos los jardines van teniendo el mismo patrón, como de chalé, o de zona residencial. Sin decir nada del lugar donde están, de su propia belleza natural. Si los monumentos dicen, tienen un predicado que contarnos, los jardines también deben tener su propia oratoria, contándonos cosas.

Este fin de semana nos reunimos convocados por el Festival de Piorno en flor en el Parador de Gredos, con una ponencia sobre los piornos y su uso en jardinería, por el reconocido botánico  Álvaro Bueno. El campo está primaveral y entre las lluvias las flores empiezan a despuntar, la primavera se desata en bosques y en cunetas. Soñábamos juntos cómo avanzar por un camino mucho más natural y sensible de la jardinería, donde lo que embellece el campo y nos deslumbra en cada estación se recoja en diseños de paisajes silvestres y naturales, al estilo de los diseñados por William Robinson (1838,1935) naturalista y jardinero irlandés y su “The wild garden”. En esta obra aboga por una jardinería más natural, con el uso de las perennes, arbustos y enredaderas, plantas de rocalla y cubre terrenos”.  Álvaro nos proponía diseños con Encinas, Alcornoques, Quejigos, Pyrus silvestres, Sabinas albares, con grupos de Santolinas, Retamas, Lavandas, Adenocarpos, Citissus y Genistas, entre otros muchos más tipos de especies, en una charla profunda y extensa.

Cuando nos acercamos a Gredos y la belleza natural del entorno nos conmueve, muchas veces nos quedamos en esta sensación y no vamos más allá, no intentamos dejar que todo fluya, que la creación en nosotros avance, tomando parte activa en su recreación en nuestras manos, cuaderno de diseños y pala del jardín.  Cómo conjugar sensaciones y percepción de belleza con las decisiones políticas de un ayuntamiento, de una comunidad, de un país. Un planteamiento que no es para nada contemporáneo.

Rastreo la pista a un intelectual que ha cambiado con su pensamiento libre y auténtico el rumbo de la sociedad, la política y la historia, Jean-Jaques Rousseau. En su obra escrita nos cuenta cosas, reflexiones que tienen muchos siglos encima, pero son de una rabiosa actualidad. Fue perseguido por sus compromisos políticos, y ya mayor y cansado, encontró en el estudio de la naturaleza y de las plantas silvestres su propio interior. En sus “Ensoñaciones de un paseante solitario” mezcla anécdotas, descripciones de plantas, pensamientos sobre la educación y la filosofía política.  Este libro es realmente una invitación a un viaje a la naturaleza en paseos tranquilos, donde lo observado se junta con lo contemplado casi al estilo de los místicos, como diría nuestro paisano Juan de la Cruz, dirigiéndonos paso a paso, a esa búsqueda de la belleza contenida en la naturaleza ¿a donde te escondiste, Amado?

Este pensamiento sobre lo natural como motor de vida y turbina de los diseños de paisaje mas sensibles, tiene su ramificación en el mundo de las flores, dando lugar al “Slow flower”, un movimiento que reivindica la belleza de todas las flores y hierbas que nos rodean, ramas, piñas, piornos, para construir con ellos arreglos florales especiales e únicos. Sensibilidad hacia lo natural que me rodea, recreación de lo observado y fuente de riqueza, abarcando con ello el pensamiento político, poniendo a los ciudadanos en su verdadero patrimonio natural, los jardines y las zonas verdes.

Paseando por Hoyocasero descubres el verdadero lugar donde habita esa palabra tan sanjuanista de la Hermosura. Las Pulsatillas, se mezclan con las Convallarias, y las laderas se llenas de Peonías y Polygonathum, mezclando el aroma que alrededor de la Melisa se siente. Hermosura  al borde del camino mientras observamos y disfrutamos en primera persona,  en nuestra mano, a nuestro nivel. Así dice Pedro Salinas:

No canta el mirlo en la rama

ni aletea la espuma en el agua,

lo que salta, lo que canta

es el proyecto en el alma.

 

Las promesas tienen hoy

rubor de haber prometido

tan poco, de ser tan cortas;

se escapan hacia su mas,

todas trémulas de alas.

 

Perfeccion casi imposible

de la perfección hallada,

en el beso que se dá

se estremece de impaciencia

el beso que se prepara.

 

El mundo se nos acerca

a pedirnos que le hagamos

felices con nuestra dicha.

Horizontes y paisajes vienen a vernos, nos miran

se achican para caberte en los ojos, las montañas,

 se truecan en piedrecillas,

por si las coge tu mano,

y pierden su vida fría,

en la vida de tu palma.

 

Leyes antiguas del mundo,

de ser roca, de ser agua,

indiferentes,

se rompen las cosas

que quieren vivirse también

en la ley de ser felices

que en nosotros se proclama jubilosamente.

 

Todo querría ser dos

porque somos dos. El mundo

seducido por el canto

del gran proyecto en el alma

se nos ofrece, nos dá

rosas, brisas y coral,

innumerables materias

dóciles, esperanzadas

de que con ellas tú y yo labremos

el gran amor de nosotros.

 

Coronándonos de dicha

nos escoge, nos declara

capaces  de creación

alegre. El mundo cansado

podría ser- lo siente-

si nosotros lo aceptamos

por cuerpo de nuestro amor,

recién nacido otra vez,

primogénito del gozo…

Pedro Salinas

Es posible una nueva jardinería más sostenible, bella y sensible, solo necesitamos poner junto con las consideraciones políticas, poemarios, dibujos, contemplación de la naturaleza y vida para ir diseñando algo distinto.

El festival del piorno camina y este nuevo paso abre nuevas líneas de trabajo, creando, recreando también con esta bella flor, llenando todo de color amarillo, dulzón y agreste.