Taller con piornos y la  decoración para la inauguración del Festival del piorno en flor 2017 en Navadijos.

Poder decorar una ermita de un pueblo tan especial como Navadijos, Ávila ,con flores silvestres es un sueño para cualquier amante de las flores o floristas de corazón. Llenar todo del color amarillo de los piornos, su dulce aroma un poco agreste, y hacerlo con un grupo de vecinos es realmente un gusto y una verdadera fiesta para los sentidos.

Os dejo muchas fotos del día del taller en Navadijos, para que también disfrutes un rato.

Saludo a todos los que estuvisteis compartiendo y trabajando conmigo este día, al alcalde de Navadijos, a mi querida amiga Isabel Sanchez-Tejado, al equipo de Comando Actualidad que estuvieron con nosotros en este día rodeados de piornos.

Estas fotos creo que pueden ayudar mucho a todos los que queréis por algún motivo decorar una iglesia o un lugar en un pueblo pintoresco como este, para celebrar una fiesta patronal, o por otro acontecimiento, una boda, una comunión o un bautizo,…

Con estas decoraciones llenamos de vida nuestro patrimonio, lo sacamos muchas veces de un rincón mas o menos oscuro, tras una puerta cerrada y lo mostramos a los que por allí pasan.

La decoración del coro con matas de piornos trabajadas en moss

LAs fuentes de la plaza las usamos para hidratar a los piornos.

Una imagen increíble,… podríamos escribir una historia entera. Una escalera, matas de piornos y un Cristo probablemente Románico.

Montamos un taller en la entrada de la iglesia, con todo el mundo de lo mas atareado haciendo los diseños.

Al ir haciendo el diseño de los rosarios con piornos, cuando nos dimos cuenta estaba,os recitando los misterios gloriosos !!!! Recordando cuando se reunían las familias para rezarlo,…

Todos a trabajar,… hasta Josefina con mas de 90 año !!!! Qué tierna y que simpática,…

Hicimos un bosque de piornos en el potro de herrar de la plaza y el alcalde con unos hombres del pueblo nos trajeron unas ramas de poda de chopos preciosas. Con Silvia de Donzoilo en pleno trabajo.

Un campanario de cuento,… de Romeo y Julieta,… de Rapuncel,.. de  !!!Dulcefresita echa las trenzas por la ventanita!!! Y así hicimos,…

 

Con el equipo de Comando Actualidad de TVE

Decorando la fuente con cintas amarillas, una corona de piornos y un mar de piornos sobre una malla de alambre

La corona que hizo Isabel para la cruz de piedra,… quedó preciosa. Toda con técnica clásica

La decoración de los altares dejando las imágenes que allí había , con ramitos de piornos y de Acianos, con manzanas, y velas.

Pusimos unos espejos para poder ver el maravillosos artesonado de la cúpula del altar mayor.

 

Decoración de la entrada de estilo vegetativo.

 

Un sueño llamado » Festival del piropo en flor»

Decoraciones de los confesionarios con los rosarios de piornos en flor.

 

La pila bautismal con sus piorno en corona

Decoraciones con botes de conservas reutilizados.

Os dejo la programación del festival del piano en flor 2017, con muchas convocatorias interesantes.

Un paseo primaveral por el Pinar de Hoyocasero persiguiendo a las Pulsatillas, con un poemario de Dámaso Alonso y las palabras de San Juan de la Cruz, de su » Cántico»

El otro día en medio de miles de compromisos laborales y familiares y un dolor de cabeza del tamaño de una nube sobre la sierra, cogimos el coche y nos dirigimos a un lugar que al menos en mi recuerdo va a ser ya para siempre mágico: El pinar de Hoyocasero en Ávila. Un pequeño entorno natural único que bajo el cielo enredado en los altísimos pinos «Pinus sylvestris»se levanta de forma sorprendente, lleno de verdor, de flores increíbles, de praderas encharcadas, un verdadero oasis botánico. Y todo se levanta bañado de luz en mi memoria.

Se levanta la luz filtrada,

se levanta la mirada,

en  mis ojos, creadores de luz

en cada  sonido, se levanta

en cada pliegue, volando

en cada aguja de pino, arriba,

en cada flor.

Iba mirando cada tronco de los pinos, las gotas de agua que sobre los pétalos de las Pulsatillas Alpinas formaban pequeños estanques en los que tendía a sumergirme, los pelos y pelusas de su tallo, el movimiento acompasado por millares de corolas hacia la luz que jugaba por allí filtrándose a veces, ocultándose al fin muchas otras. Las matas de peonías silvestres que parecían sacadas del jardín romántico mas elegante de Europa, con sus flores rosas en movimiento como de baile por las laderas. Los muguetes (Convallaria Majalis) se desplazaba por las praderas bajo las otras flores como si nada, las orquídeas de Gredos (Orchis masculla),  los sellos de Salomón (Polygonatum odoratum)…

Muchas veces sientes que vives momentos cerrados, estancos, definidos como este paseo, circunscrito a un lugar como este pinar isla. Lugares con una vegetación y condiciones sorprendentes en medio del resto, como esta sierra de Hoyocasero en Ávila.  Momentos que se quedan recostados en tu interior. Sobresale esta isla interior en medio de un paisaje duro, agreste, lleno de piedras berroqueñas, tomillos, piornos y robles. Nuestro propio interior y su paisaje.

Los días, las horas, la vida con toda su cadena de casualidades va avanzando, y sientes que nada está dejado al azar. Es como si mi propia existencia la viera escrita en un libro del que no soy yo la autora aunque al irlo descubriendo, leyéndolo,  vaya viendo mi mirada, mis reflexiones, lo hondo de mi sentir hacia algunas cosas, el tallo de la Pulsatilla, y lo tierno de su presencia en medio de la migraña que nubla a veces mi vida. Y al ver  cómo todo se va escribiendo sientes un escalofrío, algunas personas lo llaman «temor», el sentimiento de estar imbuido en una corriente cálida y paternal que te envuelve y te va empujando a caminar, a mirar y ver estas cosas, a cantar al viento lo descubierto entre lo natural. A alabar a la Creación por levantarse en mi mirada creadora, hallando la luz dentro de mis ojos cerrados, dentro de mi ceguera y mi debilidad.

En esta sorpresa, en este regalo fortuito, la Creación parece que me deja mirar y crear y caminar así. Cae en mis manos, tras un paseo por un mercado de libros, un poemario de Dámaso Alonso, y siento que esto que yo vivo es tan real como otras muchas cosas de la vida, que él con su hondo sentir poético y su lirismo delicado también lo sintió. Lo siente,… dice así

Ah, gracias por mis ojos inventores.

¿Qué es la luz sin un ojo que la mire?

Sordamente se irradia, vibración utilísima,

por mares de negrura: un mundo ciego.

 

Mis ojos inventores crean luz.

Colaboran a cada millonésima parte de segundo

en el plan providente de la gran Creación:

prologan Creación, inventan luz.

 

Soy colaborador, soy delegado

de mi Dios, a través de mis ojos.

Y mas; afirmo aun mas

( y me aterra al decirlo un terror dulce)

Ojos inventores de luz, colaborando en el plan de la Creación que mas que estática y ya creada, vamos viviendo y sentimos que está viva y en continuo movimiento, y que de donde arranca es de nosotros, de esos ojos colaboradores y creadores de luz y de belleza.

En medio de lo árido de nuestro día a día, con problemas, nubes de sentimientos entrelazados, cansancio, apatía, tristeza en muchos rincones, aparece como una isla, como este pinar mágico esta llamada a colaborar con el movimiento mas dinámico y poderosos del universo: la Creación. Se levanta con nuestra búsqueda sin fin de belleza y de luz, la isla mas bella poblada de flores silvestres increíbles como estas Pusatillas tan bellísimas. Se levanta como estos pinos tan altos al cielo, siempre buscándolo. Es necesario amigos tener esa apertura de búsqueda. Para encontrar tenemos que buscar, y en esto ir con el corazón y el alma lleno de pasión. Para poder sentirnos identificados vitalmente con lo natural, para no ser un mero espectador, sino parte de todo lo creado, tan llenos de luz y belleza como todo lo que vemos alrededor. Vemos que es bello este rincón que nos cautiva al que he vuelto en muchos ratitos desde entonces, pero que es bello en general todo el paisaje, el nuestro, el interior. Que en muchos lugares de dentro hay aridez y dureza, zonas llenas de arenas y de salitre. Que el mar desde luego se extiende por dentro y que está ahí para  aprender a navegar sobre y con él, a bucear en él sin perder nunca la vista en la luz que como columnas se van levantando en mi vida. Hay bellos bosques que nacen en medio de la niebla y el dolor, y su belleza depende de mis ojos, de mi sensibilidad que es la que levanta toda la belleza y colabora con su Creador.

Con las palabras de Dámaso se unen los bellos pensamientos de mi paisano del alma de San Juan de la Cruz en el cántico Espiritual B, 1,11, que hago mis en este paseo por el pinar

Dicho queda,! oh alma!, el modo que te conviene tener para hallar al Esposo, hallarte en tu escondrijo ; pero, si lo quieres volver a oír, oye una palabra llena de sustancia y verdad inaccesible: es buscarla en fe y en amor,….que esos dos son los mozos del ciego que te guiarán por dónde no sabes, allá a lo escondido de Dios.

Ese Esposo que como Creación se levanta en nuestros ojos, que los deja amorosamente ser ellos los creadores de la luz. Un Amado al que hay que buscar en lo escondido de nuestra existencia, en el silencio interior, abriendo de manera valiente el escondijo mas profundo del alma, estando allí muchas veces, tomando en esto posesión. Una naturaleza, una Creación en pie, que se eleva en la mirada. Buscar con pasión, poniendo en esta aventura todo nuestro ser, avanzar, volver a caer y levantarnos, gatear, bucear, subir a las cumbres y bajar al fango del corazón.  Y como nos dice Juan creernos de veras que esto es así, que la vida se compone también de esto, de la interioridad habitada y florecida, de que la luz nos ilumina siempre aunque a veces nuestra migraña nos impida mirar.

Me encanta esta imagen de los dos mozos, la fe y el amor. Dos mozos que pueden guiarme hacia lo escondido de Dios. Mozos de ciego que me guían, pasión, empuje, determinada determinación de caminar, fe  y amor.

Os dejo una maravillosa música de Liszt en la interpretación del gran pianista Claudio Arrau.  Bendición de Dios en la soledad de las Harmonies poétiques et reeligieses. Unas piezas para piano que compuso en 1847, en donde toda la creación en forma de sonidos se levanta para los oyentes, toda creada para disfrutar.

¡La encontré!

 

Cada uno de nosotros va buscado algo, se afana a lo largo del día en medio de toda la carga del trabajo y la familia en intentar encontrar eso que parece levantarlo de la cama o el sofá. Y lo que buscamos tiene mucho que ver con nuestra propia vida. Reconozco que soy florista porque son las flores una de las cosas que me lanzan por ahí a caminar. Contemplarlas, meter la nariz dentro de su corola, tocar los pétalos, tenerlas cerca de mi a lo largo del día, planear diseños mas o menos imposibles,…. Algo parece que ladra dentro, ese ladrido interno que te impulsa a buscarlas dando un paseo en el campo, a lo largo de una vereda, en las cunetas de la carretera, en los mercados internacionales de flores. Como decía Goethe “ Ladran, luego cabalgamos/ Cabalgamos en todas direcciones/ después alegrías y negocios,/ pero siempre ladran detrás/ y ladran con todas sus fuerzas”.

Unas de las flores que mas me empujan a “cabalgar” desde niña son los Acianos (Centaureas Cyanus), conocidas como azulejos, clavelinas, azulinas, unas preciosas flores que nacen en los terrenos baldíos al lado de los campos de cereales y que florecen en primavera. Consideradas como signo de espacios naturales limpios, su crecimiento en estos entornos de cereales se va año tras año reduciendo por el uso de pesticidas y herbicidas, que también acaban con ellas en las cunetas, los basureros y los terrenos baldíos.

Adoro estas flores, su limpio color como de cielo y entiendo que hayan sido utilizadas a lo largo de la historia por muchos pueblos para decorar, e incluso como elemento claro de lenguaje floral: con esta flor se han dicho muchas cosas. Es la flor nacional de Estonia, y en Francia es el símbolo de la conmemoración del Armisticio de 1918. La flor favorita de Goethe y de todos los románticos alemanes con Novalis a la cabeza. Pero es también lenguaje floral y es utilizado aun hoy como emblema, así se puede ver en los bailes de salón en Austria “ Cornflower Ball” cuyas parejas danzan bajo el suelo de la ultraderecha mas cercana al nazismo. Utilizaban estas bellas flores azules para reconocerse los nazis entre si cuando su partido no estaba aún legalizado en Alemania. Podemos también rastrear el horror que causaban en la población judía estas florecitas en los testimonios de algunos supervivientes que las relacionan con sus verdugos.

Parece mentira cómo la historia va apareciendo a cada paso, incluso en la apreciación de las flores silvestres que vemos creciendo por tantos lugares, y cómo lo que inspiró a los padres del romanticismo alemán “ Die Blaue Blume” la bella flor azul que perseguían como a su amada inmortal, se convirtió en la amante del régimen del horror nazi.

Ya el botánico Mattioli en el s. XVI recomendaba su infusión para las afecciones de los ojos y tienen los Acianos como padre botánico nada menos que a Linneo, publicando su estudio en 1753 en “ Species Plantarum”

Conducía el otro día por el Valle Amblés, la mañana estaba surcada de nubes que enegrecían el horizonte y rayos de luz descolgándose parecían bañar el campo. Iba buscando piornos en la Sierra de Gredos para comenzar a diseñar las decoraciones de la inauguración en Navadijos del “Festival del piorno 2017” y la vista de la sierra berroqueña que comienza a pintarse de amarillo se quedó fijada en los campos cercanos a la carretera llenos en sus bordes de Acianos, que al aire parecían bailar. Un baile mucho mas suave y tranquilo que el de sus parientes en Austria. Recordé uno de los poemarios mas bellos de todos los tiempos, el de Vicente Huidobro  y su canto II lleno de lirismo, imaginación con nuevas formas de expresión tan sorprendentes como delicadas , “Las llanuras se pierden bajo tu gracia frágil,/ Se pierde el mundo bajo tu andar visible/ Pues todo es artificio cuando tu te presentas/ Con luz peligrosa,… Haces dudar al tiempo/ Y al cielo con instintos de infinito/ Lejos de ti todo es inmortal,…

A Vicente lo que le movía en estos versos era el amor, el motor de toda la historia que con su cadena va haciendo rodar la vida. Dentro de esa cadencia infinita, la primavera aparece florecida tras los fríos meses de rigor. Renace la vida, los piornos llenan la sierra con su dulce y a la vez agreste olor, pintando todo de color amarillo, mientras las flores de al lado del camino también arrancan a nacer. Parece que el cielo se queda reflejado por el suelo en una pequeña flor. Con ellas, desde tiempos remotos, al mirarlas sentimos que buceamos lentamente en un infinito azul que renace fresco. Eternidad, amor, anhelo de vida natural, eco desde lo mas hondo del alma, la expresión de la vida y su devenir.

Amar nuestras cosas, la cultura, el patrimonio arquitectónico, la ciudad, los pueblecitos con sus casas construidas sobre la roca, la gastronomía, el arte y la poesía, lleva también de la mano, como de paseo otra realidad: la naturaleza. Fuente de riqueza material y también hondo surtidor de emociones y de pasión. Sensibilizarnos hacia estas pequeñas flores, recapacitar sobre su belleza, su historia y lenguaje nos regala el disfrute total que podemos alcanzar con sólo pasear por el campo tranquilamente una mañana de mayo como esta. Tomando un verso de Goethe como bandera libertaria, en voz alta recitando.: “La encontré/ era en un bosque: absorto/pensaba andaba/ sin saber ni qué cosa/ por él buscaba,…

Articulo publicado en el Diario de Ávila. 18 de mayo 2017 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA SEMANA SANTA EN AVILA, CON LA MÚSICA DE TOMÁS LUIS DE VICTORIA.

Una reflexión sobre la historia de Ávila y el tesoro musical que tenemos.

 

Estaba el sábado pasado colocando unos Lotos en medio de un camino de gravas volcánicas rematando mi exposición de Mistica y arte floral “Los ojos del corazón” cuando me di cuenta que la muralla allí también aparecía mas que en la foto solamente, en toda la realidad del Museo y de los arreglos florales. Por la calle se veían muchos grupos de turistas y en el ambiente de toda la ciudad se empezaba a sentir la Semana Santa. Intenté pensar cómo se vivían estos días en los años de Teresa de Jesús y de Juan de la Cruz, qué arropaba la espiritualidad, mas allá de los pasos y las cofradías. Y el nombre de Tomás Luis de Victoria comenzó a llenarlo todo, especialmente en su “Tenebrae”, una música depurada, que parece levantarse en medio de la oscuridad de la Semana Santa, y que de manera cristalina construye una nueva catedral sobre los oyentes que sin saber qué es lo que oímos, nos sentimos impresionados.

Es Tomás un músico único, según musicólogos de reconocido criterio como mi buen amigo Alfonso de Vicente, el mejor compositor del Renacimiento tardío español y uno de los mas sobresalientes de todos los tiempos. Tomás es a la música religiosa, a la que se dedicó toda su vida desde que con 9 años y huérfano de padre, llegó a la catedral de Ávila, lo que Teresa es a la literatura religiosa. Son ambos junto con San Juan, místicos profundos y universales. Un autor al que se le define como “El compositor de Dios”, algo así como aquel que compuso las obras que casan perfectamente con los cuadros de otro artista profundamente religioso y genial como el Greco. Llenos ambos de la mas depurada técnica artística del momento, con una educación elevada, supieron llenar de color en forma de pinceladas o de notas las imágenes del alma de los creyentes.

 

Y me encuentro con este poema de José Hierro, al igual que él que componía siempre en los cafés, dejando sus versos recogidos en las servilletas de papel, en un momento de descanso dominical . El proceso o camino que me ha llevado a considerara su poema “ Acordes a Tomás Luis de Victoria” como uno de los mas depurados y bellos de su producción, tiene que ver con haberlo leído tranquilamente con los “Tenebrae” victorianos sonando en mis oídos. Son un conjunto de dieciocho motetes para cuatro voces a capella. textos litúrgicos para oír en el oficio de Tinieblas de toda la Semana Santa , en el Triduo, en los laudes de Jueves Santo, el Viernes y el Sábado Santo. Fueron compuestas y publicadas en Roma en 1585. Este oficio, que se celebraba con mas frecuencia antes de 1962, es realmente impresionante. Los rezos de las Horas se adelantan a la víspera por la tarde para no interferir a los oficios solemnes y se celebra en la entrada de la noche. Imaginémonos la catedral toda a oscuras, con el candelabro denominado “ tenebrario” con sus 15 velas encendidas. A cada canto de un salmo, se va apagando una vela, hasta llegar a la última que viene a significar la pasión de Jesucristo y en la que se canta el Salmo 50 “Miserere”, y se sitúa en la parte de atrás del altar ocultándolo. En ese momento los fieles producen un ruido de carracas para simbolizar los fenómenos naturales que precedieron a la muerte de Cristo.

La música que impresiona, va como pintando al modo del Greco, en pinceladas como lágrimas, todo el momento. Así dice Pepe poniendo palabras y versos al momento:

¿ Aún abrirás los bosques?, 

¿Aún talarás las olas?

¿ Alzarás las columnas 

de la noche a la gloria?…

¿ Poblarás con tu lumbre

crepuscular aurora”

Harry Christophers, director del famoso conjunto de música renacentista “The Sixteen» en un estupendo reportaje realizado por la BBC con motivo de los 400 años de la muerte de Victoria, habla de algo que yo y muchos oyentes de su obra hemos sentido algunas veces, que se mueve algo dentro de nosotros, y que parece que nos eleva a otra dimensión por momentos, entre sonidos tan dilatados en el tiempo que rompen los límites de la audición convencional, las voces cristalinas de los niños, ahora interpretados por sopranos de brillantes y limpios registros. Y esto, desde luego sitúa a Tomás en el lado de los místicos, desde la composición musical, sobre toda la estructura que parece tan férrea de la armonía que acampaba en las iglesias del Renacimiento. Parece que nos hay constancia de la relación directa de Teresa con Tomás en Ávila, por la diferencia de edad, y por la marcha del joven a Roma a los 17 años. Pero lo que no podemos dudar es que ambos junto con Juan, muestran en el arte místico, la belleza insondable de los lienzos de la muralla, el cielo cristalino sobre las almenas, el frio del ambiente que lucha por congelar el hondo sentir de un pueblo que aparece lleno de pasión y amor, que abre los bosques, que está orgullosos del pasado que aún mira dentro, con los ojos del corazón …

“ luna verde y redonda

ojo donde los hombres

apacientan sus horas”

Es la música religiosa un patrimonio increíble y bellísimo, que debería volver a ocupar su lugar en nuestras celebraciones, para construir así nuevas catedrales bajo las vidrieras de las actuales, taladrando olas, alzando columnas. Feliz Semana Santa, poblada con lumbre crepuscular y auroras.

 

Acordes a T. L. de Victoria.

José Hierro. 1952

¿Estarás donde estabas,
Tomás Luis de Victoria?
¿Al pie de las vidrieras
abiertas a las olas?
El órgano de plata.
Los rosales sin rosas.
El viento galopando
por la luz misteriosa.
El amarillo otoño
besándonos la boca.

¿Aún abrirás los bosques?
¿Aún talarás las olas?
¿Alzarás las columnas
de la noche a la gloria?
¿Gotearás de estrellas
las rojas amapolas?
¿Harás brillar los peces
sobre la orilla sola?
¿Prenderás tus marfiles
en las cimas remotas?
¿Poblarás con tu lumbre
crepuscular la aurora?
¿Serás el mismo que eras,
Tomás Luis de Victoria?
¿Llevarás en la mano
la dorada limosna,
misteriosa moneda,
luna verde y redonda,
ojo donde los hombres
apacientan sus horas?

Silencio. Del instante
lunar, la fuente brota.
¡Dios mío! Estamos muertos.
Gira el astro. Se borra
la eternidad herida,
las heridas palomas,
el cristal donde estalla
la luz que se desploma.
Todas las almas llevan
sangrando su corona.
Sin tiempo. Sin caminos.
Como un árbol sin hoja.
Como una primavera
muda, y errante y rota…

Articulo publicado en el Diario de Ávila, 5 de abril, 2017https://www.youtube.com/watch?v=KKeL6_NaHtg

 

Con motivo de los 75 años de la muerte del admirado poeta Miguel Hernández nos reunimos un grupo de poetas y amigos de la literatura en el Episcopio de Ávila al comienzo de la primavera. Un año mas acudimos a la convocatoria del poeta Jose María Muñoz Quirós, leemos nuestros poemas, y otros del querido Miguel Hernandez. Con música en directo de una flauta  travesera, usamos un encuentro único.

 

Puse en pie mi poema floral leve la piedra. Poder mostrar el mágico proceso de la creación, cómo se va todo creando en flores, ramas, musgos ante nuestros ojos. El arte floral que normalmente disfrutamos es un arte ya final, le falta toda la vida del proceso creativo que normalmente se quedó solitario en el taller de las flores. Me gusta compartirlo con  otras personas, dándole el sentido que tiene.

 

 

 

Leve la piedra,

sobre la piedra se apoya,

sobre el estanque del musgo.

El mantel de la mancha, la viña,

el silbido, la menta y el piano,

leves sobre la montaña .

 

El circulo de las piedras

que enhiesto se inmola, leve.

El oxido de la grieta, el guerrero

de la pintura, su buril,

la gravidez de la cierva

que danza mientras muere.

 

Leve la vida que sobre el principio

del triángulo se tiende, la vulva,

la piel de la caricia, la zinnia

del corazón boscoso.

El latigazo del sonido al rasgarse,

El cielo marrón y su seco cable.

 

Leve la manzana que

sobre otra verde se pudre.

El moho del polvo, el tiempo,

terciopelo que se ahoga.

El pinchazo y tu dedal,

que sobre mi dedo descansa.

 

Leve la nube que sobre el monte

se rasga, el cielo sobre

el horizonte del trueno.

En gritos disuelto, en rabia,

la paz y el desencanto del airado

tambor de la pancarta.

 

Leve tu mirada sobre los ojos

descansa, el sembrado sobre el mijo,

La cal que por el suelo se baña.

Y la sinuosa soga de la luna

que nos amordaza, hermano.

La parva que del tendido se lanza.

 

EL SANTO DEL HOMBRE MODERNO

Desde hace años llevo estudiando el sentido profundo del lenguaje de las flores, cómo tienen ese poder de comunicación hondo. He ido descubriendo que son verdaderas palabras, y que nos dicen muchas cosas. Así me encanta explicarlo en los talleres de arte floral que desarrollo.

Frente al lenguaje floral cultural en el que vivimos, se desarrolla otro mucho mas interesante porque con él parece que vamos poniéndonos unas nuevas gafas para interpretar, desde dentro, la vida. Un lenguaje floral personal, que tiene que ver con nuestra propia vida, y donde identificamos momentos, experiencias, ideas, sentimientos, en una flor. En su aroma, forma, color, ….

El día de San José tiene para mi la forma , el aroma y el color de una flor preciosa, el narciso. Amarillo intenso que es un color lleno de potencia espiritual, porque nos hace entrar en otra dimensión visual y anímica. Con su trompeta que es como un oído abierto a mis cosas, realmente como un padre.

Desde hace unos años la pena se adueñó de mi corazón el día 19 de marzo, porque mi padre ya no estaba conmigo. El recuerdo de todo lo vivido y la acción de gracias por su persona me mantiene en pie. Los narcisos me recuerdan algunas salidas al campo cuando era niña de ciudad, y cómo paraba el coche en la cuneta esperando que yo estuviera por ahí sobre los prados encharcados, en la Sierra de Gredos.

Hace también ya unos años, en medio de toda la tristeza por su pérdida, leí en las cosas de Teresa de Jesús, que San José era el padre que podía ayudarme en todo, que » me espantaría» todo lo que me podía llegar a ayudar, tanto en cosas materiales, como espirituales. Que le tuviera por padre y por ayo. Me acerqué a su figura y quedé deslumbrada. No sabemos mucho de su vida, de las cosas que pasaron en su casa de Nazaret, en su taller de carpintero. Ni conocemos una frase que él haya dicho, pero analizando su figura, descubrimos mucho. Es muy sorprendente.

Cuando hablo con los amigos y mi familia de este Santo, les digo que es » el Santo del hombre moderno» que amó y cuidó a María y a Jesús y su familia era muy rara y no entraba en ninguna categoría de familia al uso. El hijo de su mujer no era suyo, y además estaba su concepción bajo una serie de hechos ciertos pero no era posible percatarse  de ellos con los criterios humanos. En fin, un lío, que él supo llevar de manera admirable. Comprensivo, cariñoso, cercano. Dejaba a cada uno su lugar, a María y su vocación, a Jesús y la suya, con casi treinta años en casa sin casarse,  sin tener familia, sin irse de casa.  Pongámonos en una sociedad hace mas de 2o siglos,… Impresiona la imagen.  Les amaba a todos, y estaba siempre confiando en ellos, sin juzgarles, porque si lo hubiera hecho a la manera humana, habría errado. Amar a cada uno en lo que es, y cuidarle.

Nuestras familias necesitan de hombres así, de mujeres así, de personas caritativas, afectuosas, sin rigideces. Que amen lo distinto, y den a cada uno su propio espacio, valorando  cada persona como un regalo para los demás. Trabajadores, cariñosos, cercanos, siempre atentos para ayudar. Realmente es San José » el Santo del hombre moderno». El espejo en el que nos tenemos que mirar.

Feliz día de San José a todos. Feliz día del padre. Este año, lo volveremos a disfrutar rodeados de narcisos amarillos, comiendo rosquillas, reuniéndonos en familia , echando de menos tanto a nuestros padres que ya no viven y sintiendo un nudo muy grande en el corazón. Con narcisos me acuerdo de ti, y pongo toda tu vida, en este padre tan cercano. Así quiero que sea mi oración en este día. Narcisos junto a San José.

SIEMPRE PUEDE HABER UN TIEMPO DE INOCENCIA

 

Muchas veces para interpretar lo que ocurre en el mundo, en nuestra vida, entorno mas o menos cercano recurrimos a lo que denominamos fuentes. Datos mas o menos contrastados, cifras, análisis de reporteros en la primera fila de la noticia. La mayoría de las veces lo que llega a nosotros son ya opiniones de comentaristas radiofónicos, televisiones y redes sociales. Pocas veces vamos a buscar en otros lugares donde se encuentra el pensamiento y la reflexión como es en la poesía.

Los lectores de poesía sabemos qué es realmente, y cómo va articulando nuestro propio mundo, porque las imágenes se quedan como caladas dentro de nosotros por días, a veces hasta por años enteros. Y vamos volviendo a ellas porque en pocas palabras nos abren puertas de otros lugares del conocimiento y del análisis.

Estaba el otro día descansando después de un paseo tranquilo por las Cinco Villas, el cielo se levantaba a cada poco y en otros momentos se quedaba recostado en las ramas de los olivos, y se lanzaba al suelo de charco en charco. Y mientras todo ese paisaje como del Edén estaba conmigo en el sofá de casa, las imágenes de la televisión me abrieron las puertas del reino de Caín. Miles de refugiados menores balsas, la sobrecarga de los botes, y desaparecen. Esto ocurre de manera sangrante en Italia. Europol calcula que unos 10.000 menores extranjeros no acompañados de sus familiares podrían haber caído en las manos de las mafias sobre todo en Italia. De todos los llegados sólo se conoce el paradero del 34 %.

Todos estos niños siguen el mismo camino, se escapan de los centros de acogida y ya nadie reclama por ellos. Las posibilidades de que terminen en manos de grupos criminales son altísimas, en explotación sexual, y dentro de las redes de la delincuencia.

Hablamos de niños y jóvenes, arrancados de su propia infancia a tirones, masacrados una vez que han conseguido llegar a las costas de la próspera Europa. Me pregunto con un nudo en el corazón, dónde queda la inocencia de estos seres, dónde dejamos que se reconstruya su dignidad después de sobrevivir al mar, dónde ponemos en marcha todo nuestro predicado de derechos humanos, educación y solidaridad universal. Para poder luchar por un mundo mas justo tenemos que creernos de veras que existe y que se levanta.

Decía el gran poeta norteamericano Wallace Stevens en un poema recogido en su poemario “ Las auroras del otoño” , Siempre puede haber un tiempo de inocencia./ Nunca existe un lugar. O si existe un tiempo,/ Si no es cosa de tiempo, ni de espacio. Y con estas imágenes parece que puedo ir reconstruyendo un poco todo, al darme cuenta en las palabras de Wallace que no es cuestión de espacio, de lugar concreto lejos del sujeto, todo este universo donde vive la inocencia como principio de pensamiento y de acción. Es un tiempo que se arrastra vivo y sangrante en nuestro interior, lo vivido y su raíz. Y me pregunto hasta qué punto defendemos el mundo donde reinan valores fundantes de todo lo humano como este de la inocencia, cual es el motor que nos empuja como un halcón a defenderlo, donde se encuentra el cráter dentro de nosotros que pueda impulsarnos a intentar al menos cambiar el panorama de nuestra vida, dejar que palabras y conceptos básicos de nuestro pensamiento y corazón se pongan en pie y se defiendan.

Una palabra “ inocencia” se va quedando como hincada profundamente. Para Wallace, como interpreta Bloom, la función de la poesía es siempre la de interpretar el mundo exterior, ordenando el caos mediante el control del lenguaje. La utilización de versos como estos de Stevens, no sirve para filtrar lo que ocurre alrededor, sino para construir nuestra miradas sobre lo que nos rodea, en un componente verbal, como un código de interpretación de la vida y su reflejo en la cultura. Así repito: inocencia, puede haber un tiempo,… puede, existe y es.

Hay o debe haber un tiempo de inocencia/ como puro principio. Su naturaleza es su fin,/ Que debería ser y no ser a un tiempo, una cosa,… Es como una cosa de éter que existe/ Casi como predicado. Pero existe,

Existe, y es visible, existe es.

La luz de valle se queda dentro, vuelvo a los versos de Wallace para poder ver que no es sólo un hechizo de luz, que es posible. Siempre puede haber un tiempo de inocencia, como puro principio. ¿ No son estas cosas, cuando arraigan dentro, las que transforman el mundo? Ideas y principios plantados dentro de cada corazón, la dignidad de cada ser, el derecho a un mundo donde se defienda la inocencia, donde se luche por levantar sociedades mas justas. Todos unidos como un predicado, dejando que el sujeto de la frase arranque en dignidad personal y amor. La luz se recuesta encendida, la misma luz que en el mar se ahoga.

Wallace Stevens

Las auroras del otoño y otros poemas. Trad. Jenaro Talens

 

Siempre puede haber un tiempo de inocencia.

Nunca existe un lugar. O si existe un tiempo,

Si no es cosa de tiempo, ni de espacio,

 

Existiendo, a solas, en su idea,

En el sentido contra la calamidad, no es por ello

Menos real. Para el filósofo más frío y mas anciano.

 

Hay o debe haber un tiempo de inocencia

Como puro principio. Su naturaleza es su fin,

Que debería ser y no ser a un tiempo, una cosa

 

Que estimula la piedad de un hombre piadoso,

Como un libro al atardecer, hermoso pero falso.

Como un libro al alba, hermoso y verdadero.

 

Es como una cosa de éter que existe

Casi como predicado. Pero existe,

Existe, y es visible, existe es.

 

Así, entonces, estas luces, no son un hechizo de luz,

Un refrán caído de una nube, sino inocencia.

Inocencia de la tierra y no un signo falso

 

O un símbolo de malicia. Que participamos

De eso mismo yacemos como niños en esta santidad

Como si, despiertos, yaciésemos en la quietud del sueño,

 

Como si la madre inocente cantase en la oscuridad

De la habitación y en un acordeón; apenas oído,

Crease el tiempo y el espacio en el que respirábamos…

 

Articulo publicado en el Diario de Ávila. 23 de febrero, 2017

 

 

Las flores naturales tienen dentro de su tierna naturaleza un poder muy potente en nosotros. Nos llevan en un momento a la naturaleza bella y salvaje en la que nacieron. Nos consuelan de estar tan alejados de ella, nos acarician con suavidad cuando estamos tristes, y pueden hasta llegar a curarnos por momentos de las enfermedades físicas y espirituales que nos atacan. Su poder como terapia sencilla y espiritual es muy grande. Nos reconfortan por dentro, eso repercute en todo nuestro ser.

Son vehículos potentes de amor y consuelo, y cuando van unidos con un gesto de amistad y cariño, se convierten en verdaderos medicamentos del alma. Sólo ir a ver a un amigo con una flor sencilla en la mano y ponerla a su cabecera en casa o en el hospital, transmite amor y consuelo. En este gesto compartimos un poco la situación del enfermo, lo queremos en su postración y le acompañamos en el dolor.

Poder llevar una flor a un enfermo es darle realmente un beso natural y lleno de ternura. Si le acompañamos en su oración, entrando en su mundo espiritual por momentos, encomendando su alma, levantando los ojos al cielo por él, construimos junto a su cama un lugar mas compasivo, amoroso y tierno.

 

Este es el fundamento de esta acción que lanzo para que todos los que queráis lleves a cabo. Consta de una tarjeta que podéis imprimir desde este archivo que comparto, y con ella llevas una flor natural y un beso lleno de ternura, del Padre de toda la creación que hacia este su hijo o hija se acerca. Con esta bella oración de Henry Caffarel podemos encomendar su espíritu con nuestro amor. Oh cógenos Padre con todo tu amor, ahora que sufrimos,…!!!

Padre de ternura infinita

Cógeme con tus dos manos,

Tu hijo y tu Espíritu Santo.

Que tu Hijo me una a ti estrechamente

Que tu Espíritu Santo me modele a imagen de Jesús.

Padre Santo, cógeme con tus dos manos

Y deposita en mi frente un BESO

He seleccionado unos textos que son de mucho consuelo y que están impresos en la tarjeta son estos:

Señor, que no deje jamás de buscarte,

Que busque ardientemente tu rostro.

Dame fuerza para buscarte.

Tú, que me has dado la esperanza de encontrarte siempre un poco mas.

Señor, Dios mío, concédeme que me acuerde siempre de ti, que te conozca y te ame.

 San Agustín (354-430)

 

( Dice Jesucristo) No estéis angustiados. Confiad en Dios y confiad también en mi.

En la casa de mi Padre hay sitio para todos, si no fuera así os lo habría dicho.

Voy a prepararos un sitio.

Cuando os haya preparado el sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde yo estoy, estéis también vosotros.

Ya sabéis el camino para ir adonde yo voy.

Tomás le dijo: “ Señor no sabemos a dónde vas, ¿ cómo vamos a saber el camino? Jesús le dijo, Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mi,…

 Evangelio de San Juan 14

 

Santa Teresa llama al mismo consuelo hecho persona en el Jesús de la ternura, para que procuremos estar siempre con él, sabiendo que no se irá ya de nuestro lado,…

Procura luego, hijo, pues estas solo, tener compañía. Pues ¿qué mejor que la del mismo maestro que enseñó el Padrenuestro que vas a rezar?

Representa al mismo Señor junto a ti y mira con qué amor y humildad te está enseñando. Y créeme, mientras puedas no estés sin tan buen maestro.

Si te acostumbras a traerle a tu lado,

y El que ve lo haces con amor y que andas procurando contentarle, no le podrás echar de tu lado. No te faltará nunca; te ayudará en todos tus trabajos y fatigas; le tendrás en todas partes:

¿ piensas que es poco un amigo así a tu lado?

            Santa Teresa de Jesús, C,26

 

La mirada puesta también en la Virgen que como madre nos acoge, en las palabras del Santo Padre Francisco en la jornada de los enfermos:

María, madre nuestra,

Que en Cristo nos acoges como hijos,

Fortalece en nuestros corazones la esperanza confiada,

Auxílianos en nuestras enfermedades y sufrimientos,

Guíanos hasta Cristo, hijo tuyo y hermano nuestro,

Y ayúdanos a encomendarnos al Padre que realiza obras grandes.

 Francisco, Santo padre.

 

Os animo a todos a utilizar esta tarjeta y llevar una flor a aquellos enfermos que tengas cerca, a llevarles este beso lleno de ternura. En este link de aquí abajo está el PDF para que podáis imprimirlo.

Podríamos compartir esta experiencia,… puede ser de ayuda para muchas personas que sufren,… Llevemos un beso y una flor !!!!

diptico flor P1 ok

 

COMPARTIMOS LAS ACCIONES CON » UN BESO Y UNA FLOR»

11 de Febrero de 2017. Ávila. Acción por los enfermos.

Os comparto la acción que se llevó en Ávila el pasado día 11 de febrero. Con motivo de la Jornada mundial del Enfermo, se celebró una eucaristía presidida por el obispo de la ciudad Mons. Jesús García Burillo.  Al terminar la misa de la iglesia de San Ignacio salió una larga cola de visitadores de enfermos que llevaban a la mesilla de 90 personas el cuerpo de Jesucristo y esta tarjeta con la flor, la encomendación y un beso. Ver salir a tantas personas que voluntariamente visitan a tantos enfermos en toda la ciudad y provincia me conmovió mucho. Creo que todos podemos hacer mas, y este pequeño gesto de llevar una flor y un beso espiritual consuela mucho y es realmente sencillo de hacer.

El consuelo y la ternura no sólo la sintieron los enfermos visitados, también los visitadores y todos aquellos que veíamos la acción y los teníamos en el corazón.

Oramos con esta flor por todos los que sufren, sus familias que los atienden con amor, el personal sanitario, y todos aquellos que en su día a día ayudan en esta tarea . Por todos los visitadores tan generosos con su tiempo y por todas las personas que no tienen quien les visite y charle un ratito con ellas. Siempre en nuestra oración y en nuestro corazón !!!!

 

Exposición de arte floral de María Ángeles Álvarez en el Museo de la Mistica de Ávila. Centro de Estudios Misticos.

Elijo la evocadora expresión de San Juan de la Cruz, » Los ojos del corazón» para dar nombre a esta muestra, porque viene a resumir de manera muy bella y mística todo el proceso artístico y vivencial que con las flores emprendemos, como un viaje sensorial, mágico y muy personal, de descubrimiento de la belleza de lo que nos rodea. Nos abre esta perspectiva los ojos mas interiores y nos deja ir saboreando la Hermosura de la que nos hablan los místicos, en una dinámica en la que lo vamos haciendo nuestro y dentro de nuestra alma toda llena de pasión y amor, que ya sentimos que es alma- corazón, latente, viva y llena de sentimientos.

» Máteme tu vista y Hermosura,…

pues que se sabe que en aquel mismo punto que le viene,

sería arrebatada a la misma hermosura,

y transformada en la misma hermosura,

y ser ella hermosa como la misma hermosura,

y abastada y enriquecida como la misma hermosura,…

» Cántico Espiritual . San Juan de la Cruz. 11

En el marco del centro de estudios místicos, y en su museo se desarrollará esta exposición, en un marco incomparable, lleno de interés y belleza. Al lado de la muralla de Ávila, en un edificio muy singular de arquitectura contemporánea que deja con su rotunda silueta, de manifiesto la esencia de la mistica y permite entrar en su mundo de manera sosegada y tranquila.

 

Me impresiona esta cifra, la de todas las visitas que ha tenido esta casa, mi página on line en este año 2016 que acaba de terminar. Me imagino tantos lectores, que sé que estáis por todo el mundo, de mas de 27 países. Es un motivo de satisfacción muy grande que os haya interesado y también de responsabilidad que me impulsa a continuar adelante,.. 43.855 GRACIAS  AMIGOS. Esta ya sabéis que es vuestra casa también.

Así decía mi poeta mas querido Claudio Rodriguez, el mas grande también del s. XX en España.

DICHOSO el que un buen día sale humilde

y se va por la calle, como tantos

dias mas de su vida, y no lo espera

y, de pronto, ¿ qué es esto?, mira a lo alto

y ve, pone el oído al mundo y oye,

anda, y siente subirle entre los pasos

el amor de la tierra, y sigue, y abre

su taller  verdadero, y en sus manos

brilla limpio su oficio, y nos lo entrega

de corazón porque ama, y va al trabajo

temblando como un niño que comulga

mas sin caber en el pellejo, y cuando

se ha dado cuenta al fin de lo sencillo

que ha sido todo, ya el jornal ganado,

vuelve a su casa alegre y siente que alguien 

empuña su aldabón, y no es en vano.

Así me siento yo, dichosa de abrir mi taller a tanta gente, y de temblar cada día en este trabajo con las flores, que llenan la vida de toda la belleza sublime, efímera y tierna de la creación.

Mirar a lo alto y contemplar la hermosura de todo lo creado y volver a mirar arriba al recrear con mi mente lo que ya increíblemente bello en mis manos se ofrece. Y siento subir cada día una escalera de amor por la tierra que fija mi mirada y mi corazón.

43.855 gracias llenas de flores y de emoción.

43.855 veces querría interpretar esta pieza al piano

43,855 surcos que hace la marisma que sobre el mar nos encierra.

43.855 peldaños que queremos llenar de flores, pétalos y amistad.

43.855 palabras perdidas entre las cortezas del abedul mas plateado que jamas soñé.

43.855 piedras una sobre otra, panza con panza ascendiendo al aire que entre ellas se cuela.

43.855 respiraciones sobre la montaña mas alta de la sierra coronada de aguileñas.

43.855 tomillos agrestes que a la roca muerden con su olor bravío

43.855 palos para remar, creo que a veces la tarde está fría y quiero unas

43.855 veces por minuto, volver a casa.