Entradas

Una de las cosas que mas sorprende de nuestra Santa es su espontaneidad. Era de esas personas que rápidamente decían lo que sentían, como una especie de grifo abierto de si misma. Un día de 1576, un 13 de diciembre, mandaba desde Sevilla a Toledo una carta a su padre del alma, fr. Jerónimo Gracián. Y nada mas comenzar lanza así este chorro de agua: !Oh ,qué buen día he tenido hoy, que me ha enviado el padre Mariano todas las cartas de vuestra paternidad!

Y hago mío este entusiasmo en mi caso por ella, por Teresa, por tener noticias suyas. “ha tenido mucha caridad en decirme la sustancia de las cosas que pasan. Estamos muy grandes amigos”.

Y es que vivimos en un gran día con Teresa, ahora que pasan los actos y festejos y nos quedamos solos con ella, leyendo sus cosas y nos impresionamos a cada poco con su actualidad.  Para mi lo mas sorprendente de su mensaje es su visión del hombre y cómo nos explica todo esto a base de imágenes tan bellas que tienen un valor que va mas allá de lo estético y aterrizan en la dinámica de la propia vida.

Dice Teresa que el hombre es un jardín y a mi con esta imagen ya me tiene ganada. Así me voy viendo con pozo, huerto, paraíso. Mi alma de jardinera se siente a gusto, siempre he creído que los hombres por dentro tenemos que ir trabajando mucho, para sencillamente sacar lo mejor de nosotros mismos. Para Teresa somos un campo abierto de posibilidades. No un hombre, sino todos hombres tenemos este interior, pese a nuestra vida, actitud y obras. El cultivo del alma en Teresa es abrirse a aceptar y recibir al otro, a los demás mediante la amistad, en un esfuerzo humano de cooperación. Una aventura, un nuevo reto que nace cada día en los demás, pero, y esto impresiona aún mas, Teresa ve todo como un regalo, un “don”,mas que en una conquista personal en la que nos empeñemos. Así esa preciosa expresión de dejarse hacer.

Para Teresa cada hombre es también un castillo, una Ávila amurallada por dentro. Una fortaleza habitada por un Huésped misterioso que nos habita y que hace que el cielo que vemos azul sobre las almenas, comience a estar en nuestra vida cotidiana, ese cielo en la tierra.Es un castillo interior, que a pesar de todos su tropiezos y deslealtades es capaz del Dios que lo habita, de ese Dios de las Caballerias, “ jamás nos acabamos de conocer sino conocemos a Dios”.Aparece así Teresa conectada de manera profunda con el hombre de hoy en día que gasta su dinero en libros de autoayuda, que busca un sentido a su vida, que sondea la espiritualidad de las religiones en busca de si mismo. Pero Teresa lo tiene claro, tenemos ese castillo y lamentablemente está casi siempre en guerra civil. ¡Y tenemos que aprender a vivir en las trincheras muchas veces! Es un lugar tan variado y con tantos matices como los lados de las pirámides de un diamante puesto a la luz, con tantas moradas y habitaciones donde vivir. Un castillo de cristal, donde se une la claridad y el misterio, la conciencia transparente, el reflejo del mundo, la huella de Dios en medio de cada uno.

El hombre de Teresa es también un gusano, pero no como algo asqueroso sino como un ser en transformación, porque vive bajo el calor de la gracia santificante. Se nos habla en sus escritos de muerte y de destrucción, pero también de vida y de hombre nuevo. La mariposica que nace tiene alas, inocencia, mansedumbre, belleza y libertad para poder ir sobre el mundo, atravesando barrancos, motines, noches y mares.

El hombre, todo hombre es para Teresa un amigo intimo. Su vivencia de la amistad empujó su vida y esto fue forjando su pensamiento y su reforma. Somos hombres porque tenemos la capacidad de dialogar, somos amigos porque ponemos esto en marcha a cada poco. Una amistad que requiere de intimidad, mas allá de las redes sociales, buscamos el roce, el cariño y la caricia de verdad. Sin esta intimidad, no hay crecimiento personal. Ella que reforzó la clausura haciéndola mucho mas robusta, es la persona que mas defiende la amistad y la ternura como motores del crecimiento personal. Queriéndonos en lo que somos, respetando nuestra vida y decisión. El Amigo de Teresa, en el que mirarnos, como ese ser íntimo que nos da la vida con su confianza en nosotros, que nos conoce y nos respeta. Nos abre por dentro para completarnos en verdad, liberando la ansiedad y construyendo nuestro interior en el suelo de la paz, en un deseo profundo de transcendencia.

Esta amistad es un regalo, toda amistad verdadera lo es, buscando al otro, dando siempre el primer paso, acercándonos de corazón.

Puedo así terminar con las mismas palabras de la carta a Gracián: Estamos muy grandes amigos, y me encanta recibir vuestros mails, saber de vosotros, buscar el lugar, quedar e ir así avanzando por la vida, en esta suerte de vivir en la ciudad, en el castillo. ¡Oh, qué buen día he tenido hoy, Teresa de Jesús!

ÁVILA, PATRIMONIO MUNDIAL.

Días después de la visita del rey Felipe, hay una palabra que sigue sucintándome muchas cosas: Patrimonio. Tal vez porque desde hace ya mucho tiempo siento que su significado me envuelve, probablemente por la suerte de ser abulense y haber tenido toda mi vida esta ciudad en la pupila y en el corazón. Patrimonio habla de posesión, englobándonos a todos, a la humanidad entera, pero sentida de manera única por cada uno, al ser propiedad del alma que la lleva en su interior.

El verbo envolver creo que expresa muy bien todo esto y está en la línea de la definición que sobre Patrimonio hace la Unesco, al hablar de ella mas que como un producto o un proceso de algo, como un caudal.

Vivir aquí, es saber desde niño qué quería decir Unamuno con unos versos que recoge Jacinto Herrero “En Ávila: sin ira”, “tú me levantas, tierra de Castilla/ en la rugosa palma de tu mano/ al cielo que te enciende y te refresca/ al cielo, tu amo”

Y al hablar de corriente, de flujo dentro del concepto Patrimonio, sumamos a los monumentos de piedra, las iglesias, palacios y casas, la muralla, el roquedo sobre el que se alza, el cielo que termina y eleva el espíritu hacia arriba, que nos hace vivir con otras miras. Los restos del Ávila romana, los verracos de los castros en parques y puertas, todo el patrimonio arqueológico que hay que cuidar.

 

Entiendes viviendo aquí, o sólo paseando un día de verano entre las calles y las almenas, la mística de Teresa y el alma sublime de Juan, su poesía, su obra y todo su predicamento de amor. La corriente envuelve el cielo y lo llena de luz y de sonido, en las partituras de Tomas Luis de Victoria, en sus motetes y misas, mientras construye catedrales también en el aire, en el cielo, hechas de sonidos, de polifonías, etéreas y místicas también.

La corriente que envolvió a Mari Díaz haciendo de ella la santa de la calle, de la tribuna de San Millán, de los pobres de solemnidad, de los sacerdotes, de San Juan de Ávila que en ella encontró apoyo y amistad. La misma fuerza y empuje de Guiomar de Ulloa, su amistad generadora de entusiasmo, de alegría, oración y determinación.

El concepto Patrimonio, engloba también todo el mundo vegetal, los negrillos que al morir van borrando con su silueta el patrimonio inmortal de Ávila, de la del alma y que sentimos que se escurre año tras año como el agua en el fondo de la pila de lavar. Los alhelíes de la muralla entre piedra y oquedad, los setos de boj y las grandes rosaledas que recordamos brillando sobre la muralla, con todo su esplendor. Los liliums conventuales, la menta y la mejorana, el roquedo de genistas silvestres de los descampados, el agreste cantueso y la descarada amapola de los sembrados, las avenidas de tierra rastrillada de los parques, los árboles que desde las misiones vinieron en barcos desde la otra parte de mundo hasta aquí.

Reconstruir todo este jardín que tenemos en el recuerdo vivo, es también objeto de atención en esta declaración de la Unesco. Porque los monumentos de piedra se levantan sobre un suelo de verdad, con su belleza de barros y de plantas y resiste con dificultad, en la mayoría de los casos con mucho dolor, las pavimentaciones artificiales que convierten calles y plazas centenarias en pasillos de centro comercial.

La cultura también engloba esto, y sólo desde el amor hacia la naturaleza, los jardines, cada planta y cada flor podremos avanzar en un mundo mas sostenible y sensible, donde todo esto tenga cabida, al menos en planteamientos políticos que enraícen con lo que los ciudadanos tenemos dentro de la mente y sobre todo en el corazón.

Viendo el acto desde la televisión llegó un momento que por dentro sentí que aquello no representaba todo esto. Quizá por este sentimiento de que el patrimonio es de todos y es algo que fluye envolviendo la ciudad. Sólo desde este sentimiento hondo y de manera personal, podremos ir viviéndolo aquí, sintiendo Ávila como nuestra casa y cuidándola, orgullosos de ella. Faltaba en la foto de la Santa el negrillo y la tierra por donde pisó Teresa, por donde jugaba con su hermano Rodrigo. La música de Victoria y los poemas de Juan.

Pero hay algo que engloba este concepto de Patrimonio que va aun mas allá proyectando su mirada hacia el futuro con la raíz en el presente: nuestra aportación a la ciudad, la historia, la cultura, el arte, la jardinería, el arte floral, la poesía.  Es Patrimonio de todos esa Ávila que vive tan bella y rotunda en nuestro interior, por la que trabajamos, por cuyas calles vamos a pasear, a trabajar, en cuyas plazas han jugado nuestros hijos, como hicimos nosotros y toda la larga cola de nuestros antepasados. Y en esto está nuestra corresponsabilidad como ciudadanos, aportar a nuestra Ávila del alma, todo lo que podamos, sepamos y tengamos la oportunidad de hacer. Así iremos poco a poco pagando esta larga deuda vital con esta ciudad, al ser tan afortunados de haber nacido aquí y vivir dentro del reflejo del cielo que sobre el suelo de cada rincón se pinta, en este fluir envolvente que vemos que es nuestro Patrimonio del alma. Tu me levantas Ávila en tu rugosa mano castellana, al cielo que te enciende. Al cielo, tu amo.

Articulo publicado en el Diario de Ávila. 24 de septiembre. 2018

La iniciativa del obispado de Ávila y del capellán del Santuario mariano de Nuestra Señor de Sonsoles de hacer una convocatoria para bendecir a todas aquellas mamás que están esperando un bebé, me ha parecido preciosa. Poder poner en los brazos de María a los bebés, y descansar en ellos las mamás y toda la familia, en una fase de la vida tan importante como es la gestación. Sé que se pasa mucha ansiedad, que muchas noches no puedes dormir pensando qué va a pasar y si vas a ser capaz de ir adelante con tu vida y con la de tu familia. Y esta bendición es como una caricia y un apoyo.

Es la primera vez que se va a hacer, y espero que ya se vaya repitiendo todos los años, para todas las madres y mujeres que tan necesitadas estamos de consuelo espiritual.

Hemos realizado unas tarjetas para la bendición , y con estas flores decimos a todas las madres que estamos con ellas y que ánimo.

Es el día 7 de abril, lunes, a las 18,00 en el Santuario de la Virgen de Sonsoles en Ávila

GuardarGuardar

GuardarGuardar

LAS HERRAMIENTAS DEL SIMIO.

 

Las últimas fiestas de la Santa con la apertura del nuevo año Jubilar, ofrendas, misas multitudinarias, oraciones, música clásica y conciertos, ha llenado la ciudad de energía. Tenía esa sensación de que toda la muralla se transformaba en un instrumento de cuerda y comenzaba a sonar, tensándose en cada interior, haciéndonos rebotar a todos con esa mezcla de alegría y emoción. Una música viva que nos rescataba por minutos de este momento histórico duro y lleno de sinsentidos en la política, el desgarro social, con el desafío de los independentistas catalanes. La música es algo mágico, a veces nos conmueve, nos transmite armonía, belleza, y otras logra desasosegarnos. Música que nos envolvía porque nacía de nosotros, de nuestro interior. Éramos música sobre el suelo, éramos melodía, éramos ritmo y en todo se reflejaba el sol.

Estaba estos días leyendo el libro de Nikolaus Harnoncourt “Diálogos sobre Mozart”, dejando hablar a este músico tan especial, auténtico, talentoso. Una reflexión que parece encajar tanto en lo vivido estos días, de cómo la música, pertenece a otro modo de pensar distinto del puramente lógico y racional, un mundo real a donde podemos llegar y vivir. El modo de pensar que hace al hombre lo que es, separándolo del simio, cuando nace en él todo, el pensamiento imaginativo, el modo de pensar del arte, el del corazón.

Teresa de Jesús es una mujer incapaz de escribir, de contar algo que no se haya decantado ante ella como un alambique, decantando gota a gota una experiencia concreta, en una progresiva identificación del mundo que la rodea. Dejó su espíritu libre para que pudieran nacerle alas, como así ocurrió transformándose de gusano en mariposa. Una mariposa de papel, del papel de mi libro, del vuestro, del de todo aquel que la lee.  Una mariposa posada en un libro vivo. Todo este proceso empezó a romper cadenas y moldes en su interior, a crear un nuevo lugar dentro de sí donde vivir, lejos de palabras gastadas, lejos de prejuicios academicistas, de objeciones teológicas, de aquellas voces que la llamaban fémina inquieta y andariega en un sentido de crítica. La libertad nos dice, está y comienza en nosotros, y el lugar donde habita la sabiduría, esa que habla al interior, el espíritu que la rodeaba, está en la caverna oscura y silenciosa donde habita el amor.

Esta capacidad de dejarse hacer, una manera de avanzar en este camino de la existencia, es también reflejo de la libertad interior, de aquel que va intuyendo que lo que armaba su vida, su propio caparazón le impide respirar con verdad, y que rompiendo moldes está más capacitado para comportarse como una arcilla mojada en un día lluvioso de octubre: permeable, viva y polvorienta, con gotas, con hojas que flotaban, con algas, con la luz que poco a poco se posaba por allí.

A lo largo de la historia ha habido y hay personas como Teresa, que han sido maestras en esta otra manera de entender la vida, en las que el pensamiento está imbuido de su interior. Es el modo de pensar del corazón, del que surge el arte como manifestación de ese propio paisaje interior y de la búsqueda insaciable de la belleza, de la que está fundida con la verdad. Un nuevo modo de vivir y ser, para el que el lenguaje se queda muchas veces pequeño, como ceñidor de su mensaje. Hay realidades que sólo son abarcables desde la vivencia, no la razón ni el lenguaje lo describen. Experiencias que se viven a través de la emoción, que hacen al hombre verdaderamente humano. Experiencias como las vividas en nuestra ciudad estos días.

El ensayo de Harnoncourt se titula “las herramientas del simio”, en el que se pregunta cómo los hombres podemos vivir como tales tan alejados de toda capacidad de raciocinio emocional y espiritual. Y las herramientas que nos hacen despegar de esta situación, las que nos transforman por dentro se hayan ancladas en nuestro corazón, en la capacidad de percibir lo que nos rodea, en el deseo de vivir en la verdad, atentos y a la vez descansados. Como dice Rainer  Mº Rilke al final de su novena Elegía: “ Mira, yo vivo, ¿De dónde? Ni la infancia ni el futuro/ son menos…Existencia de sobra/ me mana en el corazón”, o en palabras de nuestra Santa “vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero”,…

Un paseo primaveral por el Pinar de Hoyocasero persiguiendo a las Pulsatillas, con un poemario de Dámaso Alonso y las palabras de San Juan de la Cruz, de su » Cántico»

El otro día en medio de miles de compromisos laborales y familiares y un dolor de cabeza del tamaño de una nube sobre la sierra, cogimos el coche y nos dirigimos a un lugar que al menos en mi recuerdo va a ser ya para siempre mágico: El pinar de Hoyocasero en Ávila. Un pequeño entorno natural único que bajo el cielo enredado en los altísimos pinos «Pinus sylvestris»se levanta de forma sorprendente, lleno de verdor, de flores increíbles, de praderas encharcadas, un verdadero oasis botánico. Y todo se levanta bañado de luz en mi memoria.

Se levanta la luz filtrada,

se levanta la mirada,

en  mis ojos, creadores de luz

en cada  sonido, se levanta

en cada pliegue, volando

en cada aguja de pino, arriba,

en cada flor.

Iba mirando cada tronco de los pinos, las gotas de agua que sobre los pétalos de las Pulsatillas Alpinas formaban pequeños estanques en los que tendía a sumergirme, los pelos y pelusas de su tallo, el movimiento acompasado por millares de corolas hacia la luz que jugaba por allí filtrándose a veces, ocultándose al fin muchas otras. Las matas de peonías silvestres que parecían sacadas del jardín romántico mas elegante de Europa, con sus flores rosas en movimiento como de baile por las laderas. Los muguetes (Convallaria Majalis) se desplazaba por las praderas bajo las otras flores como si nada, las orquídeas de Gredos (Orchis masculla),  los sellos de Salomón (Polygonatum odoratum)…

Muchas veces sientes que vives momentos cerrados, estancos, definidos como este paseo, circunscrito a un lugar como este pinar isla. Lugares con una vegetación y condiciones sorprendentes en medio del resto, como esta sierra de Hoyocasero en Ávila.  Momentos que se quedan recostados en tu interior. Sobresale esta isla interior en medio de un paisaje duro, agreste, lleno de piedras berroqueñas, tomillos, piornos y robles. Nuestro propio interior y su paisaje.

Los días, las horas, la vida con toda su cadena de casualidades va avanzando, y sientes que nada está dejado al azar. Es como si mi propia existencia la viera escrita en un libro del que no soy yo la autora aunque al irlo descubriendo, leyéndolo,  vaya viendo mi mirada, mis reflexiones, lo hondo de mi sentir hacia algunas cosas, el tallo de la Pulsatilla, y lo tierno de su presencia en medio de la migraña que nubla a veces mi vida. Y al ver  cómo todo se va escribiendo sientes un escalofrío, algunas personas lo llaman «temor», el sentimiento de estar imbuido en una corriente cálida y paternal que te envuelve y te va empujando a caminar, a mirar y ver estas cosas, a cantar al viento lo descubierto entre lo natural. A alabar a la Creación por levantarse en mi mirada creadora, hallando la luz dentro de mis ojos cerrados, dentro de mi ceguera y mi debilidad.

En esta sorpresa, en este regalo fortuito, la Creación parece que me deja mirar y crear y caminar así. Cae en mis manos, tras un paseo por un mercado de libros, un poemario de Dámaso Alonso, y siento que esto que yo vivo es tan real como otras muchas cosas de la vida, que él con su hondo sentir poético y su lirismo delicado también lo sintió. Lo siente,… dice así

Ah, gracias por mis ojos inventores.

¿Qué es la luz sin un ojo que la mire?

Sordamente se irradia, vibración utilísima,

por mares de negrura: un mundo ciego.

 

Mis ojos inventores crean luz.

Colaboran a cada millonésima parte de segundo

en el plan providente de la gran Creación:

prologan Creación, inventan luz.

 

Soy colaborador, soy delegado

de mi Dios, a través de mis ojos.

Y mas; afirmo aun mas

( y me aterra al decirlo un terror dulce)

Ojos inventores de luz, colaborando en el plan de la Creación que mas que estática y ya creada, vamos viviendo y sentimos que está viva y en continuo movimiento, y que de donde arranca es de nosotros, de esos ojos colaboradores y creadores de luz y de belleza.

En medio de lo árido de nuestro día a día, con problemas, nubes de sentimientos entrelazados, cansancio, apatía, tristeza en muchos rincones, aparece como una isla, como este pinar mágico esta llamada a colaborar con el movimiento mas dinámico y poderosos del universo: la Creación. Se levanta con nuestra búsqueda sin fin de belleza y de luz, la isla mas bella poblada de flores silvestres increíbles como estas Pusatillas tan bellísimas. Se levanta como estos pinos tan altos al cielo, siempre buscándolo. Es necesario amigos tener esa apertura de búsqueda. Para encontrar tenemos que buscar, y en esto ir con el corazón y el alma lleno de pasión. Para poder sentirnos identificados vitalmente con lo natural, para no ser un mero espectador, sino parte de todo lo creado, tan llenos de luz y belleza como todo lo que vemos alrededor. Vemos que es bello este rincón que nos cautiva al que he vuelto en muchos ratitos desde entonces, pero que es bello en general todo el paisaje, el nuestro, el interior. Que en muchos lugares de dentro hay aridez y dureza, zonas llenas de arenas y de salitre. Que el mar desde luego se extiende por dentro y que está ahí para  aprender a navegar sobre y con él, a bucear en él sin perder nunca la vista en la luz que como columnas se van levantando en mi vida. Hay bellos bosques que nacen en medio de la niebla y el dolor, y su belleza depende de mis ojos, de mi sensibilidad que es la que levanta toda la belleza y colabora con su Creador.

Con las palabras de Dámaso se unen los bellos pensamientos de mi paisano del alma de San Juan de la Cruz en el cántico Espiritual B, 1,11, que hago mis en este paseo por el pinar

Dicho queda,! oh alma!, el modo que te conviene tener para hallar al Esposo, hallarte en tu escondrijo ; pero, si lo quieres volver a oír, oye una palabra llena de sustancia y verdad inaccesible: es buscarla en fe y en amor,….que esos dos son los mozos del ciego que te guiarán por dónde no sabes, allá a lo escondido de Dios.

Ese Esposo que como Creación se levanta en nuestros ojos, que los deja amorosamente ser ellos los creadores de la luz. Un Amado al que hay que buscar en lo escondido de nuestra existencia, en el silencio interior, abriendo de manera valiente el escondijo mas profundo del alma, estando allí muchas veces, tomando en esto posesión. Una naturaleza, una Creación en pie, que se eleva en la mirada. Buscar con pasión, poniendo en esta aventura todo nuestro ser, avanzar, volver a caer y levantarnos, gatear, bucear, subir a las cumbres y bajar al fango del corazón.  Y como nos dice Juan creernos de veras que esto es así, que la vida se compone también de esto, de la interioridad habitada y florecida, de que la luz nos ilumina siempre aunque a veces nuestra migraña nos impida mirar.

Me encanta esta imagen de los dos mozos, la fe y el amor. Dos mozos que pueden guiarme hacia lo escondido de Dios. Mozos de ciego que me guían, pasión, empuje, determinada determinación de caminar, fe  y amor.

Os dejo una maravillosa música de Liszt en la interpretación del gran pianista Claudio Arrau.  Bendición de Dios en la soledad de las Harmonies poétiques et reeligieses. Unas piezas para piano que compuso en 1847, en donde toda la creación en forma de sonidos se levanta para los oyentes, toda creada para disfrutar.

 

 

 

 

 

 

 

LA SEMANA SANTA EN AVILA, CON LA MÚSICA DE TOMÁS LUIS DE VICTORIA.

Una reflexión sobre la historia de Ávila y el tesoro musical que tenemos.

 

Estaba el sábado pasado colocando unos Lotos en medio de un camino de gravas volcánicas rematando mi exposición de Mistica y arte floral “Los ojos del corazón” cuando me di cuenta que la muralla allí también aparecía mas que en la foto solamente, en toda la realidad del Museo y de los arreglos florales. Por la calle se veían muchos grupos de turistas y en el ambiente de toda la ciudad se empezaba a sentir la Semana Santa. Intenté pensar cómo se vivían estos días en los años de Teresa de Jesús y de Juan de la Cruz, qué arropaba la espiritualidad, mas allá de los pasos y las cofradías. Y el nombre de Tomás Luis de Victoria comenzó a llenarlo todo, especialmente en su “Tenebrae”, una música depurada, que parece levantarse en medio de la oscuridad de la Semana Santa, y que de manera cristalina construye una nueva catedral sobre los oyentes que sin saber qué es lo que oímos, nos sentimos impresionados.

Es Tomás un músico único, según musicólogos de reconocido criterio como mi buen amigo Alfonso de Vicente, el mejor compositor del Renacimiento tardío español y uno de los mas sobresalientes de todos los tiempos. Tomás es a la música religiosa, a la que se dedicó toda su vida desde que con 9 años y huérfano de padre, llegó a la catedral de Ávila, lo que Teresa es a la literatura religiosa. Son ambos junto con San Juan, místicos profundos y universales. Un autor al que se le define como “El compositor de Dios”, algo así como aquel que compuso las obras que casan perfectamente con los cuadros de otro artista profundamente religioso y genial como el Greco. Llenos ambos de la mas depurada técnica artística del momento, con una educación elevada, supieron llenar de color en forma de pinceladas o de notas las imágenes del alma de los creyentes.

 

Y me encuentro con este poema de José Hierro, al igual que él que componía siempre en los cafés, dejando sus versos recogidos en las servilletas de papel, en un momento de descanso dominical . El proceso o camino que me ha llevado a considerara su poema “ Acordes a Tomás Luis de Victoria” como uno de los mas depurados y bellos de su producción, tiene que ver con haberlo leído tranquilamente con los “Tenebrae” victorianos sonando en mis oídos. Son un conjunto de dieciocho motetes para cuatro voces a capella. textos litúrgicos para oír en el oficio de Tinieblas de toda la Semana Santa , en el Triduo, en los laudes de Jueves Santo, el Viernes y el Sábado Santo. Fueron compuestas y publicadas en Roma en 1585. Este oficio, que se celebraba con mas frecuencia antes de 1962, es realmente impresionante. Los rezos de las Horas se adelantan a la víspera por la tarde para no interferir a los oficios solemnes y se celebra en la entrada de la noche. Imaginémonos la catedral toda a oscuras, con el candelabro denominado “ tenebrario” con sus 15 velas encendidas. A cada canto de un salmo, se va apagando una vela, hasta llegar a la última que viene a significar la pasión de Jesucristo y en la que se canta el Salmo 50 “Miserere”, y se sitúa en la parte de atrás del altar ocultándolo. En ese momento los fieles producen un ruido de carracas para simbolizar los fenómenos naturales que precedieron a la muerte de Cristo.

La música que impresiona, va como pintando al modo del Greco, en pinceladas como lágrimas, todo el momento. Así dice Pepe poniendo palabras y versos al momento:

¿ Aún abrirás los bosques?, 

¿Aún talarás las olas?

¿ Alzarás las columnas 

de la noche a la gloria?…

¿ Poblarás con tu lumbre

crepuscular aurora”

Harry Christophers, director del famoso conjunto de música renacentista “The Sixteen» en un estupendo reportaje realizado por la BBC con motivo de los 400 años de la muerte de Victoria, habla de algo que yo y muchos oyentes de su obra hemos sentido algunas veces, que se mueve algo dentro de nosotros, y que parece que nos eleva a otra dimensión por momentos, entre sonidos tan dilatados en el tiempo que rompen los límites de la audición convencional, las voces cristalinas de los niños, ahora interpretados por sopranos de brillantes y limpios registros. Y esto, desde luego sitúa a Tomás en el lado de los místicos, desde la composición musical, sobre toda la estructura que parece tan férrea de la armonía que acampaba en las iglesias del Renacimiento. Parece que nos hay constancia de la relación directa de Teresa con Tomás en Ávila, por la diferencia de edad, y por la marcha del joven a Roma a los 17 años. Pero lo que no podemos dudar es que ambos junto con Juan, muestran en el arte místico, la belleza insondable de los lienzos de la muralla, el cielo cristalino sobre las almenas, el frio del ambiente que lucha por congelar el hondo sentir de un pueblo que aparece lleno de pasión y amor, que abre los bosques, que está orgullosos del pasado que aún mira dentro, con los ojos del corazón …

“ luna verde y redonda

ojo donde los hombres

apacientan sus horas”

Es la música religiosa un patrimonio increíble y bellísimo, que debería volver a ocupar su lugar en nuestras celebraciones, para construir así nuevas catedrales bajo las vidrieras de las actuales, taladrando olas, alzando columnas. Feliz Semana Santa, poblada con lumbre crepuscular y auroras.

 

Acordes a T. L. de Victoria.

José Hierro. 1952

¿Estarás donde estabas,
Tomás Luis de Victoria?
¿Al pie de las vidrieras
abiertas a las olas?
El órgano de plata.
Los rosales sin rosas.
El viento galopando
por la luz misteriosa.
El amarillo otoño
besándonos la boca.

¿Aún abrirás los bosques?
¿Aún talarás las olas?
¿Alzarás las columnas
de la noche a la gloria?
¿Gotearás de estrellas
las rojas amapolas?
¿Harás brillar los peces
sobre la orilla sola?
¿Prenderás tus marfiles
en las cimas remotas?
¿Poblarás con tu lumbre
crepuscular la aurora?
¿Serás el mismo que eras,
Tomás Luis de Victoria?
¿Llevarás en la mano
la dorada limosna,
misteriosa moneda,
luna verde y redonda,
ojo donde los hombres
apacientan sus horas?

Silencio. Del instante
lunar, la fuente brota.
¡Dios mío! Estamos muertos.
Gira el astro. Se borra
la eternidad herida,
las heridas palomas,
el cristal donde estalla
la luz que se desploma.
Todas las almas llevan
sangrando su corona.
Sin tiempo. Sin caminos.
Como un árbol sin hoja.
Como una primavera
muda, y errante y rota…

Articulo publicado en el Diario de Ávila, 5 de abril, 2017https://www.youtube.com/watch?v=KKeL6_NaHtg

 

Taller de meditación con flores y música sobre el poema de San Juan de al Cruz » Cántico Espiritual»

El pasado martes 4 de abril desarrollamos una actividad con flores, música y poesía muy especial en el Monasterio de San Francisco. Dentro del marco de la Exposición » Los ojos del corazón» que está abierta desde el día 1 al 15 de abril de 2017 en el Centro de Interpretación del Misticismo de Ávila, en su Museo de mística.

Llevaba mucho tiempo con la idea de poder realizar algún día algo así, con música en directo que fuera, junto con las flores naturales, vehículos en un viaje mas contemplativo que propiamente meditativo. Dejar que las palabras de Juan nos llevaran y hacerlo en grupo, compartir con otros esta experiencia. El taller se desarrolló para 20 personas, y con la técnica de Ikebana fueron realizando sus arreglos dentro de todo lo que sentíamos sensorialmente, la música, el olor de las flores, su tacto. Abriendo en ello los sentidos, los interiores, como dice el titulo de la Exposición, » los del corazón».

La tarde en Ávila estaba primaveral, con los prunos florecidos y las primeras cabezas de león saliendo en las praderas. Fui en los días anteriores seleccionando todas aquellas flores que considero que tienen que decir algo al corazón y que andan muy bien de la mano de las palabras de Juan: brezos, narcisos, tulipanes, guisantes de olor, claveles de poeta, lilums, astrantias, delphinios, acónitos, claveles, crisantemos, ranúnculos, celosías, escalas,anémonas. Con ramas de magnolia, esparragueras Spengueri, eucaliptos, helechos, musgos, hojas de salas. También había rañas de  cortezas, piñas, tramas de ciruelos, mimbres.

La musica fue sublime. No sé cómo agradecer a la pianista Adela Ochadiano y a la soprano María García el concierto bellísimo que nos ofrecieron. Una música que se constituyó en la verdadera voz que nos guiaba y nos transportaba a otro lugar en la limpia coloratura de María. El » Aria di Chiesa» de Alessandro Stradella, » Caro mío Ben» de Giuseppe Giordani,  » Domine deus» de Vivaldi y para finalizar, Ridonami la Calma de Paolo Tosti y el Ave María de Schubert.

Fuimos dejando que todo nos fuera llevando y los arreglos florales comenzaron a levantarse. Cada uno de los participantes hizo suyo un trozo del Cántico de San Juan y todos ellos, una vez terminados y colocados allí en el escenario, junto con la música, levantaron el Cántico desde el corazón de todos los que allí estábamos.

Un momento inolvidable, en el que vamos caminando por nuevas formas de expresión y de vivencias de lo natural. En los que dejamos que el momento nos sorprenda, sabiendo que lo que vivimos es algo mas que la suma de las partes y de los elemento que allí teníamos. Hay algo mas, un lugar mágico al que nos llevan, a cada uno al suyo propio, y que todos juntos levantados en flores parece que nos dicen hondamente que la mística, como experiencia de lo espiritual está viva, y que sólo tenemos que disponernos, abriendo los sentidos, con un corazón anhelante que diga de forma profunda…¿ Dónde estás?, para poder sentir que el momento nos mira, y el espíritu se llena de paz y de armonía. De sensaciones que desde luego sentimos como regalo, como parte de la hermosura viva de lo creado.

Agradezco desde estas líneas a la concejala de cultura del Ayuntamiento de Ávila,  Sonsoles Sanchez-Reyes esta oportunidad,  a Juanjo Barcenilla y a Adela y María nuevamente mi agradecimiento total. A todos los que levantasteis juntos este poema con flores, el poema de amor mas bello de la historia. Mil gracias a todos.

La inscripción para el curso será donada a la Cruz Roja en su dedicación a los Refugiados de la guerra de Siria.

Con motivo de los 75 años de la muerte del admirado poeta Miguel Hernández nos reunimos un grupo de poetas y amigos de la literatura en el Episcopio de Ávila al comienzo de la primavera. Un año mas acudimos a la convocatoria del poeta Jose María Muñoz Quirós, leemos nuestros poemas, y otros del querido Miguel Hernandez. Con música en directo de una flauta  travesera, usamos un encuentro único.

 

Puse en pie mi poema floral leve la piedra. Poder mostrar el mágico proceso de la creación, cómo se va todo creando en flores, ramas, musgos ante nuestros ojos. El arte floral que normalmente disfrutamos es un arte ya final, le falta toda la vida del proceso creativo que normalmente se quedó solitario en el taller de las flores. Me gusta compartirlo con  otras personas, dándole el sentido que tiene.

 

 

 

Leve la piedra,

sobre la piedra se apoya,

sobre el estanque del musgo.

El mantel de la mancha, la viña,

el silbido, la menta y el piano,

leves sobre la montaña .

 

El circulo de las piedras

que enhiesto se inmola, leve.

El oxido de la grieta, el guerrero

de la pintura, su buril,

la gravidez de la cierva

que danza mientras muere.

 

Leve la vida que sobre el principio

del triángulo se tiende, la vulva,

la piel de la caricia, la zinnia

del corazón boscoso.

El latigazo del sonido al rasgarse,

El cielo marrón y su seco cable.

 

Leve la manzana que

sobre otra verde se pudre.

El moho del polvo, el tiempo,

terciopelo que se ahoga.

El pinchazo y tu dedal,

que sobre mi dedo descansa.

 

Leve la nube que sobre el monte

se rasga, el cielo sobre

el horizonte del trueno.

En gritos disuelto, en rabia,

la paz y el desencanto del airado

tambor de la pancarta.

 

Leve tu mirada sobre los ojos

descansa, el sembrado sobre el mijo,

La cal que por el suelo se baña.

Y la sinuosa soga de la luna

que nos amordaza, hermano.

La parva que del tendido se lanza.

 

UNAMUNO FOR EVER!!!

Una visita por la ciudad de Ávila, de la mano de Dº Miguel de Unamuno, con sus ideas tan personales sobre este lugar, que para él es casa, castillo, convento y celda. 

IMG_1112

Ahora que los campos están amarilleando y la vista desde la atalaya de la ciudad comienza a cambiar de color, el buen tiempo parece que empuja a cientos de visitantes a llegar por aquí. Visitan la muralla, las iglesias, las plazas y recorren las calles adoquinadas, entrando rápidamente en una página de la historia de Castilla que aquí sigue viva. Y frente a las guías turísticas al uso, los relatos sobre la historia, las tradiciones, y los personajes que en Ávila han vivido, muy pocos visitantes y aun también vecinos, vamos en nuestra mirada un poco mas allá. Qué es realmente esta ciudad en nuestra vida, y cual es su verdadera personalidad, esa que la hace única.

Repetir pensamientos, sumarnos a las opiniones, hablar con palabras tan gastadas que se reproducen, es algo que solemos hacer, que irremediablemente nos hunde en un mar que tiene la característica de mojarnos a todos , provocando una línea de razonamiento única. Y cuando encuentras personas que se salen de este mar y que razonan por si mismas y que llevan esto a toda su vida, te impresiona. Oh,… caramba,…. Un pensamiento realmente personal!!!

Un día de hace ya mucho tiempo un grupo de turistas llegó a la ciudad y serpenteando entre las curvas de la carretera de Salamanca, de repente se sintieron impresionados por la vista desde los Cuatro Postes. Iba llevando al grupo Dº Miguel de Unamuno. El amarillo de la mies contrastaba de forma equilibrada en su espíritu con los verdes bosques y prados de su infancia en el País Vasco. El buscador del alma castellana, encontró en nuestra ciudad nada menos que su casa. Así la llamó desde entonces Ávila, la casa. El viaje está en un delicioso relato titulado “ Andanzas y visiones de España”.

Pararon el coche porque “ el ocaso del sol abermejaba las murallas y el ceñidor de las murallas sentían que subía sobre su mirada abarcándolos. Un abrazo muy especial, el que inspiró a Santa Teresa a hablar del Castillo interior, y que aprieta el ánimo de todo los que aquí nos acercamos.

Frente a las típicas preguntas sobre la época de construcción y la historia del lugar, Dº Miguel casi en un grito dijo “ ¡ No queremos pensar en el tiempo,! … mas bien queremos olvidarlo, o mejor dicho matarlo,… Y matar el tiempo es resucitarlo. Oh,… ¡matar el tiempo es resucitarlo!, si Miguel, así veo que es.

Mirar a Ávila de esta manera, nos muestra otra perspectiva. Ávila es entonces además de casa, un ciudad en el verdadero sentido del termino, murada, con unidad, fisonomía y alma.

Cuando hace unos días comentaba este fragmento en una jornada inolvidable en el Museo de Caprotti, solté yo también un grito siguiendo al maestro, allí al lado del cuadro LA fuente, dijeUnamuno for ever”. Un grito frente aquellos abulenses tristones que ven sólo lo pequeño de nuestro tamaño, las carencias, las faltas de recursos, de infraestructuras. A todos aquellos que no valoran la suerte de vivir en una verdadera ciudad hecha a la medida del hombre y no aquellas que arrasan con el hombre hundiéndole en un barrio que no puede tomar el nombre de la urbe que los contiene. Así habla Unamuno de Londres y de Nueva York. Londres dice, nunca puede ser una ciudad.

“ Se entra en la ciudad por puertas, pasando por un dintel de piedra, como se entra en una casa. Y cuando dentro encuentras alguna plaza esta parece que se ensancha en su pequeñez. Plazuelas por donde han resbalado siglos de instantaneidad cotidiana”.

IMG_1038

EL encuentro con el alma de Dª Miguel es realmente algo refrescante en el momento que vivimos. Nos reta a empezar a plantearnos tantas cosas desde nuestro propio pensamiento, huyendo de los lugares y tópicos al uso que vociferan las tertulias radiofónicas, la televisión y las redes sociales. Nos arrastra a ver lo bello dónde realmente está, mas allá de los monumentos aunque estos sean murallas doradas que abermejean a veces, a encontrarla en el alma de las personas. Poder vivir aquí, es una oportunidad que la vida nos da de descubrirnos de veras, como lo hizo Dª Miguel y como lo hizo aquella monja andariega llamada Teresa de Jesús. Poder además encontrar nuestro equilibrio personal y social basado en lo que realmente somos y nuestra valía. Un proceso mucho mas fácil en ciudades como esta hechas al tamaño del hombre. Decía también que si hubiera tenido que vivir en una gran urbe , se habría sentido muy triste, solitario, aislado. Es como si me mandasen escribir sobre una mesa puesta en medio de la Plaza de San Pedro de Roma. Mejor en medio del campo, al aire libre, si, pero no en un tan basto recinto cubierto. En una choza si, sintiendo cerca el recinto bien ceñido. Escribiendo sobre una roca en medio de la Sierra de Ávila, amarilla de mar, viendo la ciudad , la casa, el convento, la celda donde poder habitar. Oh si, … “Unamuno for ever”. www. mariaangelesalvarez.es.

Articulo publicado en el Diario de Ávila. 7 de julio. 2016

PRESENTACIÓN DEL LIBRO » UN CASTILLO LLENO DE FLORES».

 

cartel_5_4

Al fin llega el día de la presentación de mi último libro de arte floral y pensamiento sobre el libro de Teresa de Jesús » Las Moradas o el Castillo interior». Poder reflejar en el lenguaje de las flores la belleza de este libro, joya de la literatura  mística de todos los tiempos, ha sido una aventura personal y profesional muy grande. Utilizar las flores y lo natural como si fueran palabras, frases en arreglos y diseños, para poder en una imagen navegar de forma personal sobre ella. Y así hacer algo que creo que estaba en el planteamiento de Teresa, hacer nuestro propio camino y construir un castillo que es el nuestro propio. Lleno de las moradas del amor, de los momentos dilatados que vivimos si nos aventuramos con valentía, con » determinada determinación» a entrar por la puerta de la oración en el fondo de nosotros mismos. Las flores al percibirlas por los sentidos, llegan a cada uno de nosotros de forma muy diferente, y así leeremos todo esto desde nuestra sensibilidad y personalidad, desde nuestra vida, experiencia y formación. Lanzo ideas en arreglos florales sobre las oraciones y planteamientos de Teresa, y sé que cada lector va a hacer una lectura diferente. ¿ No es el arte floral una nueva forma de comunicarnos apasionante y que llega directamente al interior del hombre y la mujer del siglo XXI ? Nuevas formas de expresión que tenemos que empezar a utilizar para expresar ideas y sentimientos tan sublimes como los que nos cuenta Teresa en este libro, en experiencias que muy difícilmente se quedan recogidas en palabras.

Poder contar con un fotógrafo tan especial y lleno de personalidad como Jesús Gallo ha sido una suerte, y llevamos casi tras años persiguiendo aquella luz que cae desde lo alto entre los pinos, la sombra sobre el basurero de una tarde fría de enero, la sequedad en la era, las bodegas del Amor entre los pinos,…

IMG_0663

Leer las palabras de Teresa, seguirla en este viaje con valentía reflejando lo que veía que caía sobre mí en acuarelas florales llenas de diseños , y luego poder comunicarlo a todos los lectores que se acerquen a esta obra, creo que es un regalo muy personal que como aventurera de estos barrios agradezco de corazón. Poder compartir estas moradas con todos, y sentir que lo hago desde la libertad de mi propia experiencia, » andando en verdad» como ella nos dice. Un castillo para ser habitado ya, desde las hojas de un libro.

IMG_1755

El día 8 de mayo de 2015, en el Palacio de Exposiciones Lienzo norte de Ávila, a las 20,30h, haremos la presentación. Espero contar con muchos amigos y lectores, en un acto que organizo con el Ayuntamiento de Ávila y la Universidad de la mística CITeS. Con la presentación de la obra por el director de la universidad de la mística, el p. Francisco Javier Sancho Fermín, al que desde estas lineas mando mi agradecimiento por su ayuda y su amistad.

Después ya se podrá adquirir este libro en las librerías, en Amazon , en la página de la Universidad de la Mística y en mi propia tienda on line.

Os invito a todos los lectores de este blog a acompañarme  y si queréis entradas para el acto, no tenéis mas que  contactar conmigo:

uncastillollenodeflores@gmail.com

IMG_1626 IMG_2123