SIEMPRE PUEDE HABER UN TIEMPO DE INOCENCIA

 

Muchas veces para interpretar lo que ocurre en el mundo, en nuestra vida, entorno mas o menos cercano recurrimos a lo que denominamos fuentes. Datos mas o menos contrastados, cifras, análisis de reporteros en la primera fila de la noticia. La mayoría de las veces lo que llega a nosotros son ya opiniones de comentaristas radiofónicos, televisiones y redes sociales. Pocas veces vamos a buscar en otros lugares donde se encuentra el pensamiento y la reflexión como es en la poesía.

Los lectores de poesía sabemos qué es realmente, y cómo va articulando nuestro propio mundo, porque las imágenes se quedan como caladas dentro de nosotros por días, a veces hasta por años enteros. Y vamos volviendo a ellas porque en pocas palabras nos abren puertas de otros lugares del conocimiento y del análisis.

Estaba el otro día descansando después de un paseo tranquilo por las Cinco Villas, el cielo se levantaba a cada poco y en otros momentos se quedaba recostado en las ramas de los olivos, y se lanzaba al suelo de charco en charco. Y mientras todo ese paisaje como del Edén estaba conmigo en el sofá de casa, las imágenes de la televisión me abrieron las puertas del reino de Caín. Miles de refugiados menores balsas, la sobrecarga de los botes, y desaparecen. Esto ocurre de manera sangrante en Italia. Europol calcula que unos 10.000 menores extranjeros no acompañados de sus familiares podrían haber caído en las manos de las mafias sobre todo en Italia. De todos los llegados sólo se conoce el paradero del 34 %.

Todos estos niños siguen el mismo camino, se escapan de los centros de acogida y ya nadie reclama por ellos. Las posibilidades de que terminen en manos de grupos criminales son altísimas, en explotación sexual, y dentro de las redes de la delincuencia.

Hablamos de niños y jóvenes, arrancados de su propia infancia a tirones, masacrados una vez que han conseguido llegar a las costas de la próspera Europa. Me pregunto con un nudo en el corazón, dónde queda la inocencia de estos seres, dónde dejamos que se reconstruya su dignidad después de sobrevivir al mar, dónde ponemos en marcha todo nuestro predicado de derechos humanos, educación y solidaridad universal. Para poder luchar por un mundo mas justo tenemos que creernos de veras que existe y que se levanta.

Decía el gran poeta norteamericano Wallace Stevens en un poema recogido en su poemario “ Las auroras del otoño” , Siempre puede haber un tiempo de inocencia./ Nunca existe un lugar. O si existe un tiempo,/ Si no es cosa de tiempo, ni de espacio. Y con estas imágenes parece que puedo ir reconstruyendo un poco todo, al darme cuenta en las palabras de Wallace que no es cuestión de espacio, de lugar concreto lejos del sujeto, todo este universo donde vive la inocencia como principio de pensamiento y de acción. Es un tiempo que se arrastra vivo y sangrante en nuestro interior, lo vivido y su raíz. Y me pregunto hasta qué punto defendemos el mundo donde reinan valores fundantes de todo lo humano como este de la inocencia, cual es el motor que nos empuja como un halcón a defenderlo, donde se encuentra el cráter dentro de nosotros que pueda impulsarnos a intentar al menos cambiar el panorama de nuestra vida, dejar que palabras y conceptos básicos de nuestro pensamiento y corazón se pongan en pie y se defiendan.

Una palabra “ inocencia” se va quedando como hincada profundamente. Para Wallace, como interpreta Bloom, la función de la poesía es siempre la de interpretar el mundo exterior, ordenando el caos mediante el control del lenguaje. La utilización de versos como estos de Stevens, no sirve para filtrar lo que ocurre alrededor, sino para construir nuestra miradas sobre lo que nos rodea, en un componente verbal, como un código de interpretación de la vida y su reflejo en la cultura. Así repito: inocencia, puede haber un tiempo,… puede, existe y es.

Hay o debe haber un tiempo de inocencia/ como puro principio. Su naturaleza es su fin,/ Que debería ser y no ser a un tiempo, una cosa,… Es como una cosa de éter que existe/ Casi como predicado. Pero existe,

Existe, y es visible, existe es.

La luz de valle se queda dentro, vuelvo a los versos de Wallace para poder ver que no es sólo un hechizo de luz, que es posible. Siempre puede haber un tiempo de inocencia, como puro principio. ¿ No son estas cosas, cuando arraigan dentro, las que transforman el mundo? Ideas y principios plantados dentro de cada corazón, la dignidad de cada ser, el derecho a un mundo donde se defienda la inocencia, donde se luche por levantar sociedades mas justas. Todos unidos como un predicado, dejando que el sujeto de la frase arranque en dignidad personal y amor. La luz se recuesta encendida, la misma luz que en el mar se ahoga.

Wallace Stevens

Las auroras del otoño y otros poemas. Trad. Jenaro Talens

 

Siempre puede haber un tiempo de inocencia.

Nunca existe un lugar. O si existe un tiempo,

Si no es cosa de tiempo, ni de espacio,

 

Existiendo, a solas, en su idea,

En el sentido contra la calamidad, no es por ello

Menos real. Para el filósofo más frío y mas anciano.

 

Hay o debe haber un tiempo de inocencia

Como puro principio. Su naturaleza es su fin,

Que debería ser y no ser a un tiempo, una cosa

 

Que estimula la piedad de un hombre piadoso,

Como un libro al atardecer, hermoso pero falso.

Como un libro al alba, hermoso y verdadero.

 

Es como una cosa de éter que existe

Casi como predicado. Pero existe,

Existe, y es visible, existe es.

 

Así, entonces, estas luces, no son un hechizo de luz,

Un refrán caído de una nube, sino inocencia.

Inocencia de la tierra y no un signo falso

 

O un símbolo de malicia. Que participamos

De eso mismo yacemos como niños en esta santidad

Como si, despiertos, yaciésemos en la quietud del sueño,

 

Como si la madre inocente cantase en la oscuridad

De la habitación y en un acordeón; apenas oído,

Crease el tiempo y el espacio en el que respirábamos…

 

Articulo publicado en el Diario de Ávila. 23 de febrero, 2017

 

 

 

Exposición de arte floral de María Ángeles Álvarez en el Museo de la Mistica de Ávila. Centro de Estudios Misticos.

Elijo la evocadora expresión de San Juan de la Cruz, » Los ojos del corazón» para dar nombre a esta muestra, porque viene a resumir de manera muy bella y mística todo el proceso artístico y vivencial que con las flores emprendemos, como un viaje sensorial, mágico y muy personal, de descubrimiento de la belleza de lo que nos rodea. Nos abre esta perspectiva los ojos mas interiores y nos deja ir saboreando la Hermosura de la que nos hablan los místicos, en una dinámica en la que lo vamos haciendo nuestro y dentro de nuestra alma toda llena de pasión y amor, que ya sentimos que es alma- corazón, latente, viva y llena de sentimientos.

» Máteme tu vista y Hermosura,…

pues que se sabe que en aquel mismo punto que le viene,

sería arrebatada a la misma hermosura,

y transformada en la misma hermosura,

y ser ella hermosa como la misma hermosura,

y abastada y enriquecida como la misma hermosura,…

» Cántico Espiritual . San Juan de la Cruz. 11

En el marco del centro de estudios místicos, y en su museo se desarrollará esta exposición, en un marco incomparable, lleno de interés y belleza. Al lado de la muralla de Ávila, en un edificio muy singular de arquitectura contemporánea que deja con su rotunda silueta, de manifiesto la esencia de la mistica y permite entrar en su mundo de manera sosegada y tranquila.

La Moraña es un territorio abulense muy parecido al mar. Abierto de par en par sobre un cielo azul que se desploma sobre campos arados que salen de barbecho a cada poco.

Y es un mar completo no sólo en su fisonomía de firmamento pegado al suelo duro de Castilla, sino en su historia, en su arte y en su pensamiento. Las carreteras que lo recorren junto con la red de caminos y sendas, trazan sobre la superficie un dibujo como de venas , como si toda ella fuera una mano abierta y plana .

 

Coger el coche en una fría mañana de enero y dejarse caer por ahí, es una aventura llena de interés, sentirse parte del paisaje, sujetando el cielo, y abriendo el espíritu. Entiendes así de manera muy personal, que esta tierra haya sido siempre así, que deambularan por estos caminos místicos como Santa Teresa y San Juan de la Cruz, o como el judío Mosé de León, autor de El Zóhar o “Libro del Esplendor”, que fue el introductor de la Kábala en Castilla. Místicos cristianos y judíos junto con los islámicos como El Mancebo de Arévalo. Todos ellos como caminos que han surcado los mares del pensamiento y el espíritu, dejando su poso hasta nuestros días.

Así cuando llegas a la Iglesia de San Juan Bautista de Narros del Castillo, entrando por el recinto amurallado que como cinturón rodea el espacio, lleno de cuarcitas con sus restos de talla del Paleolítico, vas poco a poco aterrizando en el verdadero rostro del lugar. Y el planeo visual sobre el mismo nos deja sin respiración por lo increíblemente bello de su construcción, las proporciones, los ábsides ladrillo a ladrillo construidos con primor, el artesonado que sobre los muros del templo descansa en su esplendor.

Al entrar en la iglesia, tuve la sensación de que sus elementos y características que la embellecen se encuentran dentro de este mar profundo y ancho de miras que es esta zona de la provincia. La expresión de esto en diferentes soportes artísticos, arquitectura, escultura,… literatura como los tratados del Mancebo de Arévalo:”Tafsira”, “el Sumario de la relación y Ejercicio Espiritual” y “el Breve compendio de nuestra Santa Ley y Sunna”. Es el mas importante autor de la literatura aljamiada, que era de contenido islámico, escrita en castellano con grafía árabe. Me di cuenta de que la belleza del templo, las airosas proporciones , el aire que con la luz bañan cada rincón pertenecían a esa España mixta y variopinta que ha forjado nuestro espíritu y se ha quedado tallado en la arquitectura . El artesonado mudéjar mas bello que podamos contemplar nos deja sin respiración. Las paredes están pintadas con imágenes de personajes que bien pudieron ser los constructores de todo, con sus gorros típicos, con verdaderos retratos en sus rostros. Ahí estaban nuestros antepasados, subiendo en fresco las escaleras de la torre del campanario. Y en sus palabras , las del Mancebo parece que comienzan a hablar :”Señor, dad a mi lengua y-a todos mis mienbros i sentidos corporales una perfeta i santa continençia. Señor, dadme pureza, desnudeç, i libertad enterior, y-entendimiento, i íntimo recoximiento….” Humanismo y pensamiento, como recién salido de la boca de Juan o de Teresa.

Los estudios nos muestran que este autor nació en Arévalo y recorrió desde aquí muchos lugares de España, siendo probablemente arriero o comerciante. Recibió en Zaragoza en 1534, el encargo de escribir las nociones musulmanas mas básicas que se estaban perdiendo desde la conversión forzosa al catolicismo. Este libro es la “Tafcira”, donde el autor muestra su gran formación humanística con términos en latín, y con ecos en sus obras de La Celestina, y la Imitación de Cristo de Kempis. Curiosamente las citas sobre el Corán son menos completas. En un momento dado, nos cuenta su proceso de conversión al Islam, ya de adulto, y cómo fue ampliando sus conocimientos en sus viajes. Tuvo seguramente que huir de la Península después de dar a conoce su obra, usando las redes secretas de los moriscos. Debió escribir un texto sobre esta aventura de su fuga, pero no se ha conservado.

El retrato de este pensador y escritor morisco, parece que nos pone en hechos vivos lo que en la iglesia de Narros vemos. La fusión de las religiones, del pensamiento de diversos colores, la destreza manual, el arte de las proporciones, levantándose en esta comarca abulense tan especial. Vemos cómo es difícil ir diseccionando con un bisturí, en nuestro pensamiento, qué es cristiano, qué es musulmán, judío, morisco, mudéjar,…porque todo se argamasa como la muralla de cantos del recinto, en una especie de turrón de historia amalgamada. Esto es lo que hay debajo de nosotros, en nuestra historia, mestizaje y fusión, como todo mojado del mismo cielo que pinta cada momento. Como todo sumergido en este mismo mar.

Así decía Antonio Machado en un poema que leo al llegar a casa:

“ Desnuda está la tierra,

y el alma aúlla al horizonte pálido

como loba famélica. ¿ Qué buscas,

poeta, en el ocaso?

Busco el mar de Castilla, que por estas llanuras, se ha recostado.

Articulo publicado en el Diario de Ávila. 26 de enero. 2017

 

Me impresiona esta cifra, la de todas las visitas que ha tenido esta casa, mi página on line en este año 2016 que acaba de terminar. Me imagino tantos lectores, que sé que estáis por todo el mundo, de mas de 27 países. Es un motivo de satisfacción muy grande que os haya interesado y también de responsabilidad que me impulsa a continuar adelante,.. 43.855 GRACIAS  AMIGOS. Esta ya sabéis que es vuestra casa también.

Así decía mi poeta mas querido Claudio Rodriguez, el mas grande también del s. XX en España.

DICHOSO el que un buen día sale humilde

y se va por la calle, como tantos

dias mas de su vida, y no lo espera

y, de pronto, ¿ qué es esto?, mira a lo alto

y ve, pone el oído al mundo y oye,

anda, y siente subirle entre los pasos

el amor de la tierra, y sigue, y abre

su taller  verdadero, y en sus manos

brilla limpio su oficio, y nos lo entrega

de corazón porque ama, y va al trabajo

temblando como un niño que comulga

mas sin caber en el pellejo, y cuando

se ha dado cuenta al fin de lo sencillo

que ha sido todo, ya el jornal ganado,

vuelve a su casa alegre y siente que alguien 

empuña su aldabón, y no es en vano.

Así me siento yo, dichosa de abrir mi taller a tanta gente, y de temblar cada día en este trabajo con las flores, que llenan la vida de toda la belleza sublime, efímera y tierna de la creación.

Mirar a lo alto y contemplar la hermosura de todo lo creado y volver a mirar arriba al recrear con mi mente lo que ya increíblemente bello en mis manos se ofrece. Y siento subir cada día una escalera de amor por la tierra que fija mi mirada y mi corazón.

43.855 gracias llenas de flores y de emoción.

43.855 veces querría interpretar esta pieza al piano

43,855 surcos que hace la marisma que sobre el mar nos encierra.

43.855 peldaños que queremos llenar de flores, pétalos y amistad.

43.855 palabras perdidas entre las cortezas del abedul mas plateado que jamas soñé.

43.855 piedras una sobre otra, panza con panza ascendiendo al aire que entre ellas se cuela.

43.855 respiraciones sobre la montaña mas alta de la sierra coronada de aguileñas.

43.855 tomillos agrestes que a la roca muerden con su olor bravío

43.855 palos para remar, creo que a veces la tarde está fría y quiero unas

43.855 veces por minuto, volver a casa.

Ínsulas extrañas

 

El pasado día 12 de diciembre se desarrolló en el Auditorio de San Francisco un nuevo encuentro poético musical con San Juan de la Cruz, en la sala pequeña con cubierta estrellada y las paredes recubiertas de madera. La imagen sanjuanista elegida, las ínsulas extrañas, allí parecía reflejada, la forma casi de isla, la música rebotando por las paredes que reflejaban imágenes azuladas, dando a todo una profundidad de mirada.

Alumnos de CITeS , músicos y poetas interactuando, creo que creamos un momento lleno de poesía, en su sentido mas vital y vivo, moviéndose y haciendo presente al Santo de Fontiveros de una manera muy diferente a la académica y de biblioteca.

El acercamiento a la obra de San Juan, debe ir envuelta con experiencias artísticas que estén vivas, porque así la lectura profunda de lo que nos dice encuentra su verdadero campo abierto, su lugar en la expresión artística.

Un 3 de diciembre de 1577, con la detención del santo en la casita de la Encarnación denominada “ La Torrecilla”, su posterior ingreso en la prisión del convento del Carmen justo en el lugar de la muralla donde la vista se perdía desde su casa, y su traslado a la diminuta celda de Toledo, se cerró temporalmente la puerta a la vida activa del santo, a su tarea pastoral, de acompañamiento espiritual de monjas y seglares, de ayuda a la Santa en su tarea de reforma del Carmelo, y se abrió otra ventana nueva, la de la creación. Dentro de la celda- prisión, donde no podía casi ni moverse, con un ventanuco abierto arriba a las inclemencias del tiempo, sin papel ni pluma, pudo crear la obra poética mas bella de la historia de la literatura de todos los tiempos, “ El Cántico Espiritual”. Hubo por tanto un proceso íntimo y humano profundo previo a la cárcel, donde sin duda, Juan se encontró absorto en la belleza de todo lo Creado, y no sólo lo disfrutó y se maravilló, lo hizo suyo tan profundamente que ya nada, ni nadie pudo quitárselo. Así dice “ Míos son los cielos, y mía la tierra; mías son las gentes y míos los pecadores, los ángeles son míos, y la Madre de Dios es mía,… y sólo para mi”. Experiencias profundas en la naturaleza y comunión con ese Creador de todo al que conoció tanto, que se atrevió a llamarlo Amado. Oh Amado las montañas, los valles solitarios nemorosos, las ínsulas extrañas, ….”

Cuando analizamos todo lo que hay detrás, sentimos realmente emoción por vivir en el lugar donde él vivió, Ávila. Todo lo que experimentó en los años en la Encarnación, los paseos al borde del Adaja, las excursiones a los collados y montañas graníticas de mas allá de los Cuatro Postes y las estribaciones del Amblés, las nieblas pegadas en las copas de los fresnos del Soto, el cielo azul sobre la atalaya, …. Todo esto configuró el sustrato del Cántico, así lo he reflexionado algunas veces con el pintor Díaz-Castilla. Ávila estaba sin duda dentro de toda esa maravilla creada que lo subyugó, que fue realmente el flotador para no enloquecer. Ávila entendida como lugar de encuentro con el Amado, mientras su vida activa como fraile y sacerdote continuaba, en confesiones, celebraciones y clases, levantando con su esfuerzo la nueva espiritualidad que con Teresa estrenaban.

Y esta idea creo que si la hacemos nuestra, en la vida diaria acercándonos a la naturaleza de manera contemplativa nos muestra el camino de la Creación, y comprendemos cómo él la recreó tan bellamente y sentimos que nos empuja a caminar por ahí. Acercándonos a sus palabras como él se acercó a la naturaleza y absorto se encontró con el Amado. Recreamos su creación al leer sus cosas desde la hondura de nuestra vida de hoy. Las recreamos cuando tenemos ese deseo de poner en pinceladas, versos, escritos, flores, fotografías lo que vemos dentro de nosotros bajo la sombra de lo que él nos dejó. Y así el proceso continua, y entramos en la misma dinámica creadora, cada uno desde su propia manera de ser y de expresarse. Dejamos a un lado, aunque reconozcamos su valor para ir con las armas del conocimiento, lo académico, y nos hundimos en lo que hay en el fondo y que empuja a las artes a recrearlo, cuadros, partituras, poemas.

Ínsulas como la de ayer, llenas de color azul, y el movimiento circular que las envuelve, como un aire, también ya nos va a envolver a todos los que tuvimos la suerte de estar allí. Realmente nos extrañábamos como islas de lo que sentíamos, la palabra de Juan rebotaba en los espectadores, y se hacía palabra en el verso de los poetas. Y todos volvíamos una y otra vez al Cántico, y él nos lanzaba en circulo sobre nosotros a la naturaleza. Lo Creado se recrea así una y mil veces y dentro de cada uno de los que avanzan en este camino, se recrea, dentro de su interior, como su propio patrimonio, a veces toma forma de palabras, de siluetas, de tonalidades, sutiles detalles que se configuran como un todo lo vivido.

Como recitó María Ángeles Pérez López en un haiku : En el silencio,/ diecisiete gorriones,/ alzan el vuelo. El planeo sobre el Cántico y las palabras de San Juan que nos envuelve y nos lanzan a volar.

Articulo publicado en el Diario de Ávila. 15 de Diciembre, 2016

DE LO ANIMAL.

img_4381

Llevo varios días con la imagen de ese programa de televisión marroquí en el que la presentadora enseñaba a las mujeres cómo maquillarse los moratones de las palizas de sus esposos para que no se noten y así poder salir de casa sin problema. A la preocupación y dolor por el maltrato a las mujeres, con estadísticas que abruman, mas del 60 % de las mujeres marroquíes lo padecen, se une la lectura de este gesto.

Estaba en Berlín hace unos días disfrutando de las salas de arte griego del Altes Museum, reencontrándome con los vasos , esculturas y restos de industria que hace ya muchos años había estudiado mientras preparaba el doctorado. Me volví a parar ante el relieve de la estela Giustiniani, una joven mujer con tanta belleza de proporciones, tan delicada en su realización, con todos los pliegues del himation con movimiento, formando a su vez una columna esbelta y robusta que sostiene su propia silueta mientras lo delicado de los pliegues caen desde la fíbula del hombro. Una mirada que transmite tanta paz dentro de su propio mundo interior. Recordé en un momento a otra mujer que en los cantos de la Odisea nos muestra un mundo interior propio y que sabe mantener su dignidad al margen de lo que a su alrededor acontecía, me refiero al Canto XVIII, y a la figura de Penélope. En medio de esta epopeya heroica donde los personajes parecen hojas llevadas al ritmo del destino, los dioses y las pasiones, aparece esta mujer que parece salirse en su comportamiento tanto patrón del tiempo como del sentido último del devenir, para ser una figura universal, prototípica. En un momento, Euríome la criada insta a su señora a lavar su cuerpo y a ungirse de aceite las mejillas para poder así estar presentable ante los hombres que a su alrededor la cortejaban, después de mas de diez años de soledad. Penélope se resiste a volver a un mundo del que sólo su esposo la puede sacar, el compañero que la conoce de veras, y así dice :“ los dioses que ocupan el Olimpo me arrebataron la belleza el día que aquel se marchó”, algo así como, mi belleza sigue intacta incluso sin maquillajes. Esta soy realmente yo.

Frente a esta mujer musulmana que pese al dolor y el sufrimiento tiene que “ tragar” con todo y acicalar la violencia que aún le duele, ya antes del siglo VIII a. C. cuando este poema se recogió, hubo otra mujer que defendió, como pudo, su isla de dignidad frente a un grupo que la presionaba con violencia y tradición. Y me pregunto, porqué hemos evolucionado tan poco en estas cosas y hemos sido capaces de hacer proezas increíbles en las ciencias, la comunicación y el nivel de vida y no en la defensa de los derechos humanos.

La Estela del museo berlinés se enmarca dentro del llamado estilo clásico temprano de la primera mitad del s. V a. C. Un momento de la historia único, al que el pensador contemporáneo, George Steiner , llama milagro. Consistió en el descubrimiento y el cultivo del pensamiento abstracto, de la meditación y el cuestionamiento de lo absoluto, no contaminado por demandas utilitarias de la economía del momento. El hombre comenzó pensar, algo que es sencillo, y a la vez lo consideramos obvio, pero que como podemos leer en estos graves acontecimientos, no se desarrolla, no se potencia. Todavía las sociedades estamos dentro de ese baile al que Penélope no quería bailar, y al que muchas mujeres son obligadas a dar el paso, a recibir la bofetada y a callar disimulando.

img_4564

No quiero caer en un razonamiento simplista, la mujer en la época griega estaba mucho mas sometida que en las sociedades contemporáneas. Había esclavitud y un mandato del varón supremo sobre la mujer. Lo que me duele es que al fenómeno del maltrato a las mujeres que cada día oímos y vemos, se una la toma casi la “ invasión” hablando en términos de batalla, del ámbito mas íntimo de una persona, de una mujer, su propia dignidad y su ser. Violencia y disimulo social, porque los hombres que maltratan , basan su discurso en que no pueden comportarse con las mujeres de otra manera, por cuestiones de virilidad , educación en el oprobio y vivencias familiares y sociales.

 

img_4336 img_4326 img_4277

Paseaba por el Berlin que hoy en día se va levantando de tantos años de guerras y de divisiones sangrientas, con los edificios y las calles en rehabilitación, recordando que por allí pasaron Goethe y Schiller, aquel que nos dice “ Ya se apartó del sueño del sentido,/ el alma bella y libre;/ desengrillado por vosotros saltó el esclavo, /de la preocupación hacia el seno de la dicha. /Ahora cayó de lo animal, la sombría barrera,/ y apareció lo humano,…” La poesía del pensamiento, la belleza de la estela de aquella mujer griega, el alma de Penélope, el de todas las mujeres del mundo que avanzamos aportando a las sociedades nuestro verdadero valor, sin maquillajes ni programas de televisión en “ prime time” mostrando nuestra intimidad. Con Schiller vuelvo a decir: espero que caiga de lo animal la sombría barrera de la sinrazón, y que aparezca por favor lo humano.

Articulo publicado en el Diario de Ávila. Jueves, 1 de diciembre, 2016.

img_4567

Amor sin Descanso. 

img_3959

Una mañana de noviembre, con los poemas de Goethe y viendo cómo salen las setas de un tronco cortado en los jardines del Santuario de la Virgen de Sonsoles en Ávila.

Oh si, amor sin descanso, en la naturaleza, … donde el corazón siente al corazón.

img_3952img_3956 img_3953
¡A través de la lluvia, de la nieve,
A través de la tempestad voy!
Entre las cuevas centelleantes,
Sobre las brumosas olas voy,
¡Siempre adelante, siempre!
La paz, el descanso, han volado.

Rápido entre la tristeza
Deseo ser masacrado,
Que toda la simpleza
Sostenida en la vida
Sea la adicción de un anhelo,
Donde el corazón siente por el corazón,
Pareciendo que ambos arden,
Pareciendo que ambos sienten.

¿Cómo voy a volar?
¡Vanos fueron todos los enfrentamientos!
Brillante corona de la vida,
Turbulenta dicha…
¡Amor, tu eres esto!

img_3947 img_3946

11f

carlos_de_haes_-_los_picos_de_europa img_2019

Este fin de semana he podido darme cuenta  qué significa la expresión » estar en Babia». La región del norte de León con este nombre era la elegida por los reyes leoneses para evadirse de las responsabilidades de su cargo y tomarse un respiro cazando y disfrutando de la naturaleza en este bello lugar, también me ha servido a mi para estar completamente » en Babia» por unos días».

img_1995 img_1992 img_1988 img_1952

Cogimos el coche y atravesamos montañas  por caminos forestales siguiendo el rastro de rebaños de ovejas, rodeados de los mastines mientras las cortantes calizas se teñían de diversos colores hasta llegar a las cumbres de Peña Ubiña. Allí eran  blancas y radiantes y reflejaban el sol en su oscilante vaivén de ponerse y levantarse cada día. Era todo tan impresionante que como pastores de ovejas por allí queríamos vivir, con ellos, a pesar la dureza de su vida.

img_2058 img_1967img_2001

Los pueblecitos son tan pintorescos alargados sobre el verde que en septiembre continuaba, con sus casas solariegas recias de pizarras junto a las humildes casitas de los pastores, de bellos tejados compuestos de pizarras decoradas de  piezas redondas como de festones, con rejas para cortar el avance de las nieves que en estas zonas nos cuentan que son tremendas.Con flores en las latas y bidones cultivadas, Aster, Phlox, Y  las gallinas con sus gallos multicolores andan por todos los lugares, y sus huevos doy fe que son realmente deliciosos, con ese color oscuro en la yema, y el sabor de sus paseos y andanzas por los prados y las calles.

 

img_1960 img_1986 img_1957 img_1948 img_1909 img_1881 img_1871 img_1989

img_2085img_2089

El concurso de los mastines en el pueblo de Barrios de Luna, reunió a los ejemplares mas impresionantes que he visto, con unas cabezas robustas y cuadradas, la piel como descolgándose a modo de cortinas y esa mirada dulce y bonachona propia de la raza. Lo que mas me ha impresionado de los mastines ha sido sus dueños. Orgullosos de sus perros, los aman tanto que no los venden, llegan a tener hasta 50, a viajar en barco hasta con 20, a conocer a todos los que hay en la Península, a fotografiar cada uno, se reúnen, son amigos, comen juntos, hablan de sus canes, y son como ellos, bonachones, nobles, y muy cálidos. Adoro cómo los mastines se tumban  y apoyan la cabeza sobre el suelo desplomándose,…

img_1912 img_1901

img_2018

La vista de la casa de nuestro querido amigo Roberto,  es como una puerta abierta viva y rotunda a un cuadro de Carlos de Haes. Increíble tanta belleza. Se refleja allí la luz en las cumbres y con los prismáticos se pueden ver tantos animales salvajes. Ver amanecer es el regalo que allí se da la familia, y ponerse las raquetas cuando nieva y salir a caminar entre la nieve cuando esta a veces tapa mas de un metro la terraza de su precioso refugio.

img_1980img_1969

Castilla es una región mágica. Si, mágica, llena de cultura, arte, belleza, y con unos paisajes, y naturaleza únicos. Atravesar las llanuras de cereales, los ricos bordes de los húmedos ríos, los páramos con sus castillos en los alto oteando el horizonte, las iglesias mudejares con esa mampostería de ladrillo como filigrana toda tejida, los retablos barrocos, los ábsides románicos que pintados se fueron lavando siglo a siglo,….pasear por ella, deslizarse un fin de semana por aquí es un placer,…

img_1934

 

Pero uno de los atractivos de esta zona es sin duda su gente tan hospitalaria. Nos abrieron sus casa para que pudiéramos ver cómo eran las cuadras y cómo apilan la leña para el duro y largo invierno. Cómo lavaban la ropa en una especie de rueda de molino que salía desde la cocina al exterior, cómo eran los hornos del pan,… en estas cosas de la etnografía  conocimos a Isaac Alvarez que ha levantado un interesante museo con todas las cosas recogidas en la zona y que de manera altruista lo enseña con tanta atención y cariño,… !! Mil gracias!!! me encantó ver cómo se hacía la mantequilla y cómo levantaban los pastores unas tiendas de campaña de ramas en medio del campo,…las ruecas, las carrancas de los mastines para defenderse frente a los lobos. De lobos hablamos un montón este fin de semana también,…

img_2027img_2024 img_2022

Me fui con un libro de Unamuno en el bolso este que tanto me pesa, con libretas, pinturas,… no tuve tiempo de leer, ni de escribir, pero cuando veía  allí las palabras de Dº Miguel, me decía, ! Ah,…. mira,… otro enamorado de Castilla,… otro que como tu estaba también en Babia!!!

img_2076

Así  dice Unamuno de Castilla,… así grito yo hoy al cielo,…Peña Ubiña, así … !

Tú me levantas, tierra de Castilla,
en la rugosa palma de tu mano,
al cielo que te enciende y te refresca,
al cielo, tu amo,

Tierra nervuda, enjuta, despejada,
madre de corazones y de brazos,
toma el presente en ti viejos colores
del noble antaño.

Con la pradera cóncava del cielo
lindan en torno tus desnudos campos,
tiene en ti cuna el sol y en ti sepulcro
y en ti santuario.

Es todo cima tu extensión redonda
y en ti me siento al cielo levantado,
aire de cumbre es el que se respira
aquí, en tus páramos.

¡Ara gigante, tierra castellana,
a ese tu aire soltaré mis cantos,
si te son dignos bajarán al mundo
desde lo alto!

Un saludo y un beso a Roberto, a Rosa, Nicolás, Mercedes, Nacho y Santiago. Qué buen fin de,… !!! Ganaron los mastines, pero mas ganamos nosotros. Gracias.

UNAMUNO FOR EVER!!!

Una visita por la ciudad de Ávila, de la mano de Dº Miguel de Unamuno, con sus ideas tan personales sobre este lugar, que para él es casa, castillo, convento y celda. 

IMG_1112

Ahora que los campos están amarilleando y la vista desde la atalaya de la ciudad comienza a cambiar de color, el buen tiempo parece que empuja a cientos de visitantes a llegar por aquí. Visitan la muralla, las iglesias, las plazas y recorren las calles adoquinadas, entrando rápidamente en una página de la historia de Castilla que aquí sigue viva. Y frente a las guías turísticas al uso, los relatos sobre la historia, las tradiciones, y los personajes que en Ávila han vivido, muy pocos visitantes y aun también vecinos, vamos en nuestra mirada un poco mas allá. Qué es realmente esta ciudad en nuestra vida, y cual es su verdadera personalidad, esa que la hace única.

Repetir pensamientos, sumarnos a las opiniones, hablar con palabras tan gastadas que se reproducen, es algo que solemos hacer, que irremediablemente nos hunde en un mar que tiene la característica de mojarnos a todos , provocando una línea de razonamiento única. Y cuando encuentras personas que se salen de este mar y que razonan por si mismas y que llevan esto a toda su vida, te impresiona. Oh,… caramba,…. Un pensamiento realmente personal!!!

Un día de hace ya mucho tiempo un grupo de turistas llegó a la ciudad y serpenteando entre las curvas de la carretera de Salamanca, de repente se sintieron impresionados por la vista desde los Cuatro Postes. Iba llevando al grupo Dº Miguel de Unamuno. El amarillo de la mies contrastaba de forma equilibrada en su espíritu con los verdes bosques y prados de su infancia en el País Vasco. El buscador del alma castellana, encontró en nuestra ciudad nada menos que su casa. Así la llamó desde entonces Ávila, la casa. El viaje está en un delicioso relato titulado “ Andanzas y visiones de España”.

Pararon el coche porque “ el ocaso del sol abermejaba las murallas y el ceñidor de las murallas sentían que subía sobre su mirada abarcándolos. Un abrazo muy especial, el que inspiró a Santa Teresa a hablar del Castillo interior, y que aprieta el ánimo de todo los que aquí nos acercamos.

Frente a las típicas preguntas sobre la época de construcción y la historia del lugar, Dº Miguel casi en un grito dijo “ ¡ No queremos pensar en el tiempo,! … mas bien queremos olvidarlo, o mejor dicho matarlo,… Y matar el tiempo es resucitarlo. Oh,… ¡matar el tiempo es resucitarlo!, si Miguel, así veo que es.

Mirar a Ávila de esta manera, nos muestra otra perspectiva. Ávila es entonces además de casa, un ciudad en el verdadero sentido del termino, murada, con unidad, fisonomía y alma.

Cuando hace unos días comentaba este fragmento en una jornada inolvidable en el Museo de Caprotti, solté yo también un grito siguiendo al maestro, allí al lado del cuadro LA fuente, dijeUnamuno for ever”. Un grito frente aquellos abulenses tristones que ven sólo lo pequeño de nuestro tamaño, las carencias, las faltas de recursos, de infraestructuras. A todos aquellos que no valoran la suerte de vivir en una verdadera ciudad hecha a la medida del hombre y no aquellas que arrasan con el hombre hundiéndole en un barrio que no puede tomar el nombre de la urbe que los contiene. Así habla Unamuno de Londres y de Nueva York. Londres dice, nunca puede ser una ciudad.

“ Se entra en la ciudad por puertas, pasando por un dintel de piedra, como se entra en una casa. Y cuando dentro encuentras alguna plaza esta parece que se ensancha en su pequeñez. Plazuelas por donde han resbalado siglos de instantaneidad cotidiana”.

IMG_1038

EL encuentro con el alma de Dª Miguel es realmente algo refrescante en el momento que vivimos. Nos reta a empezar a plantearnos tantas cosas desde nuestro propio pensamiento, huyendo de los lugares y tópicos al uso que vociferan las tertulias radiofónicas, la televisión y las redes sociales. Nos arrastra a ver lo bello dónde realmente está, mas allá de los monumentos aunque estos sean murallas doradas que abermejean a veces, a encontrarla en el alma de las personas. Poder vivir aquí, es una oportunidad que la vida nos da de descubrirnos de veras, como lo hizo Dª Miguel y como lo hizo aquella monja andariega llamada Teresa de Jesús. Poder además encontrar nuestro equilibrio personal y social basado en lo que realmente somos y nuestra valía. Un proceso mucho mas fácil en ciudades como esta hechas al tamaño del hombre. Decía también que si hubiera tenido que vivir en una gran urbe , se habría sentido muy triste, solitario, aislado. Es como si me mandasen escribir sobre una mesa puesta en medio de la Plaza de San Pedro de Roma. Mejor en medio del campo, al aire libre, si, pero no en un tan basto recinto cubierto. En una choza si, sintiendo cerca el recinto bien ceñido. Escribiendo sobre una roca en medio de la Sierra de Ávila, amarilla de mar, viendo la ciudad , la casa, el convento, la celda donde poder habitar. Oh si, … “Unamuno for ever”. www. mariaangelesalvarez.es.

Articulo publicado en el Diario de Ávila. 7 de julio. 2016

IMG_0637

LA BELLEZA MAS VERDADERA. Lámparas verdes.

 En estos días radiantes y floridos de primavera, cuando nuestras sierras,  jardines, paseos y veredas se llenan de flores silvestres, hierbas y aromáticas, la tierra que durante meses de frío, está pelada y sombría se llena de color y la luz parece que levanta todo como si de una lámpara vegetal se tratara.

Y se muestra la naturaleza en lo que verdaderamente es, libre, bella e invasora. No hay para esta explosión vegetal lugares privilegiados, los basureros, descampados, bordes de caminos y cunetas se convierten también en bellos parterres de flores, mucho mas delicados y sublimes de lo que cualquier jardinero puede llegar a diseñar y crear.

Estaba estos días intentando no mirar lo que ocurre con los bordes de la carretera y las entradas que rodean mi casa en Ávila,  la muralla centenaria,  las vaguadas, yendo como con unas gafas- antifaz que no me permitieran mirar por ahí, … siento tanta lástima y verdadero dolor por la siega  de flores silvestres de estos lugares cuando todavía están frescos llenos de amapolas, acianos, malvas, cantuesos,…

Me pregunto si esa belleza que algunos percibimos como regalo de la primavera, libérrimo, desinteresado e invasivo, cómo no la ven y la sienten algunas personas que cogen la desbrozadora o el liquido de los herbicidas totales y dejan a su paso un panorama desolado, nuevamente triste y vacío.  Así arrasamos con la belleza de los bordes del camino, llenamos nuestro suelo y con él capas de sedimentos de venenos muy potentes, y nos queremos ver como sociedades avanzadas. Sentimos que sólo vale aquella flor o planta que tiene un precio en el mercado, la que yo cultivo o compro, y  me pregunto dónde dejamos el campo abierto de nuestro interior para ser conscientes del regalo que la naturaleza nos da en cada primavera.

Amando, cuidando y valorando estas veredas floridas, nos iremos dando cuenta como personas y también como sociedades del valor que tiene lo natural para nuestro bienestar personal. La energía verde está ahí, y la buscamos muchas veces en lugares  como metidos dentro de una botella, sobreexplotados, arrasados, donde tienes esa sensación de que todo está prohibido o es objeto de compra-venta.

IMG_1112

Estos pensamientos que desde estas líneas comparto con todos, son antiguos ya Thoureau  cometa de manera apasionada este planteamiento, y a la vez todo esto es el núcleo de una nueva revolución de la concepción de la vida, de la belleza y del hombre. Hablamos de respeto por el medio ambiente, y  sólo miramos los parques naturales, los jardines, los bosques y las especies en peligro de extinción.  Necesitamos por tanto mas respeto y también fascinación por lo natural, apuntando al valor de defensa establecido por los gobiernos y organismos, el de amor  que nace  de nuestro propio interior. Estuve inclinado a pensar que la belleza más verdadera fue aquella que nos rodeó pero que fallamos en percibir, que las formas y colores que adornan nuestra vida diaria, no las vistas lejos en el horizonte, son nuestras joyas más auténticas” Thoureau “ Walden”.

Estábamos este fin de semana celebrando la venida del gran poeta Rubén Darío a un pequeño pueblo de la Sierra de Ávila llamado Navalsauz, siguiendo los pasos de su amada Francisca Sánchez. Rememorando aquellos días allí, con la sierra florida, los piornos, cantuesos, campánulas, peonías,  el cielo que se pintaba tan azul como sus versos nos cuentan, las recias rocas de granito berroqueño cimentando las casitas, el mismo sentir duro y entrañable de sus vecinos. Descubrí que junto con el amor que Rubén sentía por Paca, su princesa, estaba también este lugar anclado en las raíces que con ella le centraban vitalmente, del alcoholismo, la vida parisina, y la hipersensibilidad del artista genial. Paca, su pueblo y su hondo y cálido corazón,…  El día previo a los actos, estuve con un grupito de vecinos decorando el pueblo con piornos y nuevamente la desbrozadora comenzó a hacerme volver al suelo ese pelado y duro de la falta de valor que se le da a lo silvestre. Aquellas florecitas y matas que completaban el marco del pueblo, tan bellas como las montañas, las encinas y los piornos,  fueron segadas sin que quien lo hizo y quienes lo ordenaron fueron conscientes de su belleza. Si respetáramos solo lo que es inevitable y tiene derecho a existir, la música y la poesía resonarían en las calles, nuevamente las palabras  de Thoureau.

Y permitirme que así me exprese con rotundidad: esto es verdad. El acto festivo fue emotivo, único e histórico. Leímos poemas, oímos la música en directo que resbalaba por las callejas y las fachadas de piedra, recorrimos el pueblo todo engalanado, comimos rosquillas que estaban aún calientes, y fuimos sintiéndonos todos amigos y vecinos porque la percepción de lo bello y vivido nos unía. Se plantearon cosas de futuro para repetir este encuentro que para todos fue muy especial. Yo me encontraba con cada mata segada a cada paso.  ¡Oh flores silvestres de los bordes de los caminos!… espero que seáis las nuevas princesas , para que la poesía y la música puedan brillar sobre vuestros tallos tan esbeltos y como lámparas verdes llenas de vida, iluminarnos. www.mariaangelesalvarez.es

IMG_1111

Articulo del Diario de Ávila. 23 de junio. 2016.